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viernes, 10 de abril de 2020

En defensa de las pirámides canarias


Como homenaje al trabajo y empeño del fallecido investigador independiente Manuel Fernández Saavedra, me gustaría reincidir en este artículo en el polémico asunto de la inequívoca existencia de pirámides en suelo español (aunque fuera de la Península). Por desgracia, como ya es sabido, la arqueología oficial ha tirado de clichés y observaciones superficiales para reducir o marginar este debate científico, pues por alguna razón misteriosa no resulta cómodo admitir que hubo en las Islas Canarias una cultura (la guanche u otra anterior) aparentemente primitiva pero capaz de realizar monumentos de piedra con unas ciertas precisiones matemáticas, geodésicas y astronómicas que están en la línea de los modernos estudios alternativos sobre la función de las pirámides en todo el mundo. Pero vayamos por partes.

Sobre el origen de las principales estructuras que son objeto de discusión, sitas en la localidad de Güímar (Tenerife), la versión oficial apunta a que a mediados del siglo XIX un masón del lugar, Antonio Díaz Flores, compró una finca llamada Chacona y edificó allí su residencia, alrededor de la cual se erigieron estas estructuras con la intención de sembrar cochinilla (planta típica canaria). El redescubrimiento o interés por las estructuras tendría lugar a inicios  del siglo XX a cargo de un personaje notable de la isla, Juan Bethencourt. En principio, los restos visibles fueron tomados –según la tradición oral– como simples majanos, esto es, apilamientos de piedras más o menos regulares como resultado de la limpieza del terreno dedicado a labores agrícolas (para el cultivo de la citada cochinilla). Sin embargo, los estudios posteriores y más detallados sobre las estructuras iban a cambiar completamente esta visión simplista.

Una de las pirámides de Güímar
Lo más evidente para tirar por tierra la teoría de los majanos era precisamente su forma y tipo de obra. Así, no resultaba difícil apreciar que las estructuras eran unas terrazas rectangulares perfectamente escalonadas construidas con piedra volcánica bien encajada y dispuesta, que daban como resultado unos monumentos troncopiramidales. Además, pese a su relativo buen estado de conservación, se veía que se trataba de construcciones muy antiguas que debían datar de bastante antes del siglo XIX, si bien era obvio que se habían realizado reparaciones o rellenos en época reciente. No obstante, nunca hubo por parte de la autoridades culturales un interés en estudiar científicamente los restos, mientras se siguiera insistiendo en que aquello no tenía nada de arqueológico. Hubo que esperar pues a finales del siglo XX para que se empezaran a implementar trabajos sistemáticos y rigurosos sobre el terreno para certificar que los “apilamientos” no eran tales, sino estructuras realizadas en un pasado remoto para otros fines.

Quizá no por casualidad tuvo que ser un extranjero, el famoso etnógrafo y explorador noruego Thor Heyerdhal, el que se fijara en 1991 en las peculiares características de los aterrazamientos y relacionara tales estructuras con otras que ya había visto en varios lugares del mundo, sobre todo en América. Sus primeras observaciones fueron del todo acertadas en la comprensión del conjunto de Güímar, en particular para distinguir lo que podría ser un simple trabajo agrícola de una elaborada construcción que nada tenía que ver con cultivos. Así, Heyerdhal destacó, entre otros, estos elementos:
  • Las estructuras estaban hechas con piedras angulares procedentes de flujos de lava y no con cantos rodados de la tierra circundante. Eso implica un trabajo extra y fatigoso al tener que transportar allí la piedra volcánica.
  • Las terrazas, dada su precisa disposición, fueron bien trazadas a base de cuerdas, y las piedras se colocaron cuidadosamente con su lado plano dando al exterior, siendo talladas cuando eran necesario para ajustarse a los muros.
  • Se observaba la presencia de unas escalinatas de acceso –por la cara oeste– desde la base hasta la terraza superior de las pirámides, de tal modo que al subir por éstas el sol naciente siempre quedaba de cara.
  • Se intuían unas ciertas alineaciones astronómicas en la posición de los monumentos, relacionadas con el solsticio de verano (luego ampliaremos este particular).

Vista parcial del conjunto monumental
Tras estos estudios meramente superficiales del paisaje, por fin se pudieron llevar a cabo excavaciones arqueológicas y geológicas durante los años 90 a fin de clarificar la verdadera naturaleza de las estructuras y su más que evidente contexto arqueológico. De este modo, se pudo hace una descripción física bastante precisa de la disposición y la relación entre todas las estructuras existentes (5 plataformas y 5 pirámides en una extensión de 150 x 250 metros) y se comprobó la presencia de diversos objetos arqueológicos –ubicados en la llamada “Cueva de Chacona”– atribuibles a la cultura guanche, como cerámica, restos de obsidiana, punzones, conchas, cuentas de collar, trazas de carbón, etc.

A su vez, se pudo constatar, a partir de la prospecciones sobre el terreno, que el lugar nunca se empleó como base para cultivo, pues el relleno estaba constituido por arena y pequeñas piedras, aparte de unos pocos restos óseos animales, madera y otros restos orgánicos. En cuanto al origen de la piedra de construcción, las investigaciones geológicas determinaron que el material empleado fue trasladado desde la Montaña Nueva, un enclave situado a unos 4 Km. de Chacona, lo que venía a confirmar la intencionalidad de usar esa piedra volcánica y no de recoger y amontonar la piedra local existente. Asimismo, se pudo constatar que en época contemporánea (mitad del s. XIX) había tenido lugar un cierto remodelado o restauración de las terrazas, pero que de ningún modo podía tapar la evidente divergencia en los materiales y forma de colocación de las piedras.

No obstante, el punto central para desvelar el posible sentido de las estructuras estaba en las alineaciones observadas por Heyerdhal y luego medidas y comprobadas por otros especialistas españoles e internacionales del ámbito de la antropología y la arqueoastronomía. En este sentido, las investigaciones más detalladas las llevó a cabo el Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), liderado por el profesor Juan Antonio Belmonte, que en 1991 llevó a cabo un exhaustivo análisis de todas las alineaciones de carácter astronómico, empezando por la perfecta orientación de los lados de las estructuras a los cuatro puntos cardinales. Según el trabajo desplegado, el equipo del IAC afirmó lo siguiente:

“Mediante esta investigación, hemos encontrado que, independientemente del propósito con que fuesen construidos o de su fecha de erección, los majanos[1] podrían ser útiles, como estación astronómica, para la predicción de fechas clave del ciclo agrícola y, en consecuencia, para establecer un calendario. Esta afirmación se sustenta en el hecho de que el eje principal del complejo en que los majanos se hallan insertos, así como el mayor de éstos, se encuentran orientados, con extremada precisión, a la puesta del Sol en el solsticio de verano. Además, un segundo eje, también importante, apunta hacia la salida del Sol, seis meses más tarde, en el solsticio de invierno.”

En concreto, tenemos una descripción bastante gráfica de los fenómenos observados que confirmarían que no podían darse felices casualidades en las orientaciones marcadas sobre el terreno:

“El Sol casi se estaba ocultando cuando visitamos los majanos de Güimar, por vez primera, en Febrero de 1991. Ese día cuatro hechos llamaron especialmente nuestra atención: en primer lugar, eran mucho más impresionantes de lo esperado; en segundo lugar, la orientación aproximada este-oeste del complejo; tercero, el hecho de que el eje principal del conjunto apuntaba hacia una gran caldera volcánica de erosión (Pedro Gil), en la serranía que ocupa el horizonte oeste y, finalmente, pensamos en la posibilidad de que estos dos últimos hechos no fuesen fortuitos.

Medidas realizadas in situ, varias semanas más tarde, confirmaron plenamente nuestras sospechas: el eje principal “a” apunta con extraordinaria precisión a la puesta del Sol en el día más largo del año. Por otro lado, un observador que ascendiera, en el amanecer del solsticio de invierno a la parte superior de los majanos A o C, a través de las escaleras situadas en sus caras noroeste, vería al Sol saliendo justo a su frente detrás de la isla de Gran Canaria.

Estos resultados obtenidos sobre el papel meses atrás por medio de cálculos teóricos se vieron confirmados de forma extraordinaria el día 21 de Junio de 1991, cuando nos trasladamos a Chacona con el fin de observar la puesta de Sol desde los majanos (el solsticio astronómico era a las 22 horas, hora local de Canarias). No sólo nuestras predicciones eran las correctas, y el Sol se puso en el lugar esperado sino que, además, nuestra sorpresa fue enorme cuando después de una primera ocultación, en el borde interno sur de la caldera de Pedro Gil, parte del disco solar emergió de nuevo [...], siendo el fenómeno visible durante unos dos minutos. El Sol se ocultó de forma definitiva en el extremo sur del fondo de la caldera, exactamente allí hacia donde apunta el eje principal “a” del complejo de los majanos[2].
Lugar de doble ocultación del Sol en la caldera de Pedro Gil durante el solsticio (círculo naranja)
Con este trabajo no estamos tratando de explicar ni qué son los majanos de Güímar, ni con qué propósito fueron construidos.... Sin embargo, no deja de ser importante que, como hemos demostrado, los majanos y todo el complejo en que se hallan insertos se construyeron con una maravillosa y perfecta orientación astronómica, tan bien definida, que resulta difícil creer que sea debida a mera casualidad. Con estas construcciones, bien los pobladores de la zona anteriores a la conquista o los habitantes del valle posteriores a la misma (independientemente de la fecha de construcción), habrían sido capaces de predecir con suma precisión las fechas de algunos eventos astronómicos cruciales para el ciclo agrícola.”

No me extiendo con más detalles técnicos de las observaciones efectuadas, pero sí creo que vale la pena sacar a colación que, aparte de la atención al ciclo solar, en Güímar también se detecta un interés por la Luna, según apuntan los autores del estudio:

“Otros eventos importantes, que son algunas veces observables utilizando alineaciones presentes en construcciones con usos astronómicos (Stonehenge, ver Hawkins, 1973), son los ortos y ocasos de la Luna en los momentos de máxima o mínima declinación (± 28º 5´). Es interesante señalar que el eje principal de la estructura F (del complejo de Chacona) está apuntando precisamente a la salida de la Luna en el instante de mínima declinación con una precisión relativamente alta, dando un posible sentido a las orientaciones correspondientes y a la existencia de la misma estructura F: una contrapartida lunar al complejo mayor, principalmente dedicado al Sol.”

Las conclusiones científicas finales ya no dejan lugar a dudas:

“Nuestra conclusión principal es que los Majanos de Güímar y el complejo que forman, están orientados astronómicamente. El hecho de que pudieran haber sido utilizados para determinar la fecha del solsticio de verano, con una notable precisión, ha quedado bien establecido. Por otra parte, es posible determinar también otras fechas importantes, como el solsticio de invierno, los equinoccios, el día del año nuevo guanche y otros eventos astronómicos como por ejemplo el orto y el ocaso de la Luna en los momentos de declinación extrema.”

Con todo este arsenal de pruebas, ya tenemos un escenario bastante claro de construcciones piramidales altamente sofisticadas en su diseño y elaboración con unas finalidades a veces calificadas de rituales o prácticas (a efectos de calendario). Pero lo más significativo es que no estamos hablando de un caso aislado, sino de un fenómeno que observamos en otros puntos de Canarias y en otros muchos lugares del mundo. En la misma isla de Tenerife tenemos las pirámides de Icod de los Vinos, que desgraciadamente hoy en día están en un pésimo estado de conservación, pero que tienen un paralelismo completo con lo que podemos ver en Güímar. Asimismo, se han identificado estructuras similares en la zona de Los Cancajos (isla de La Palma), que tampoco han sido objeto de estudio, más alguna otra de la que se tiene noticia pero que resultó destruida.

Thor Heyerdhal
Ahora bien, lo más interesante es la comparación cultural que puede hacerse con otras pirámides escalonadas muy semejantes, lo que nos permitiría hablar de un conocimiento ancestral que estaba extendido por amplias regiones del planeta en una indeterminada época prehistórica. El propio Heyerdhal decía:

“Las pirámides de Güímar se asemejan a otras construcciones similares en el mundo datadas en 3.000 años a.C. Formas similares se encuentran en Sicilia y Cerdeña (Italia), de las cuales se decía que también eran agrupamientos agrícolas. Las Pirámides de Italia se culminan con un altar esculpido en la piedra. Las construcciones canarias se asemejan a las sicilianas. Es muy probable que las de Güímar tuvieran un uso de culto religioso por su forma y el enfoque hacia la puesta de sol.”[3]

Dichas estructuras insulares italianas han sido estudiadas con algún detalle y se ha podido determinar una datación en la época neolítica (hace 5.000 años), cuando existía una cultura ritual megalítica. Pero, además, esas mismas estructuras escalonadas con evidentes alineaciones surgen en lugares tan alejados entre sí como Mesopotamia, Egipto, norte de África, México, Perú, las Islas Mauricio, Asia, el Pacífico... En algunos casos, los parecidos son asombrosos, sobre todo en Sicilia e Islas Mauricio, con un diseño, tipo de obra y tamaño muy parejos.

Para concluir, estimo oportuno añadir las interesantes observaciones que en su momento hizo Manuel Fernández Saavedra, que van bastante más allá de las investigaciones practicadas y que reinciden en la sofisticación y complejidad del conjunto bajo una apariencia de simples amontonamientos de piedra en terrazas. Así, Manuel había detectado una serie de medidas y relaciones matemáticas que vemos presentes en conjuntos megalíticos o en otras pirámides. Copio directamente un fragmento de la entrevista que le hice en 2015, en el cual tocaba este punto concreto:

“Por otro lado, lo que he resaltado en el documental es que –aparte de las orientaciones astronómicas ya conocidas–  el conjunto de pirámides contiene unas matemáticas áureas bastante complejas, si bien esto sólo se ha podido observar en plano. Estando en Extremadura, revisando la documentación, me puse a dar vueltas a las medidas y vi que había algo ahí. Entonces encontré unas relaciones coherentes a partir de la vara (o yarda) megalítica, una medida algo inferior al metro. Así pues, transformé los metros a varas megalíticas de cada uno de los lados de las pirámides y patios, y en ese momento me empiezan a surgir los números π (pi) y φ (phi) por todas partes. Por ejemplo, en las dos pirámides enlazadas, si dividimos la longitud de la primera pirámide por su ancho nos da exactamente π. Y en la siguiente, si dividimos la longitud por el ancho nos da φ.

Asimismo, con la colaboración de mi ingeniero de sonido, vimos que las pirámides se desdoblan y encajan en los patios y refuerzan las alineaciones ya observadas, y todavía hay otras conjunciones que hay que estudiar más a fondo y que no incluimos en el documental. Estoy seguro que si mirásemos las alturas y trabajásemos en 3D incluso obtendríamos unas matemáticas aún más complejas.”

Alineación de las principales pirámides
Además, Manuel creía que –pese a la obvia presencia de restos guanches– había rastros de otra cultura material que le empujaba a pensar que tal vez las pirámides perteneciesen a un periodo “pre-guanche” indefinido y muy antiguo, y que luego los guanches reaprovecharon o rehicieron. Esto es, sin desmerecer las capacidades de los nativos guanches, sería posible que los monumentos fueran el legado de unos ocupantes anteriores y muy versados en la conexión firmamento-tierra, aunque tal planteamiento se quedaría en el terreno de la conjetura.

En suma, parece más que evidente que no se puede negar que las estructuras canarias son típicas pirámides escalonadas que encajarían en modelos similares de otras partes del planeta, con unos propósitos que no siempre son claros pero que apuntan a un interés por el estudio y correlación del firmamento y los fenómenos celestes con los eventos terrestres, el marcado de las estaciones y el paso del tiempo, dejando a un lado otras teorías más audaces como la condensación de energía o las prácticas de iniciación. Creo que en gran medida seguimos sin entender la mente y el espíritu de los antiguos porque nuestra conexión con ellos en términos de conciencia se perdió hace milenios.

© Xavier Bartlett 2020

Nota: Buena parte de la información adjunta ha sido tomada del trabajo del investigador canario Francisco P. De Luca, defensor de la autenticidad de las pirámides, según un artículo titulado En relación a las pirámides canarias (2005).

Fuente imágenes: archivo del autor



[1] Cabe señalar que para no levantar polémicas, las estructuras siguen denominándose “majanos”.
[2] En efecto, Belmonte descubrió que las tres pirámides principales alineadas señalan al este una doble puesta de Sol en el solsticio de verano, ya que apuntan a una zona montañosa donde el Sol se oculta y luego vuelve a salir brevemente entre dos picos, lo que popularmente se conocía como el “baile del Sol”.
[3] Declaraciones al diario La Opinión (18-11-1999).

viernes, 22 de abril de 2016

Las polémicas pirámides de Güímar (Tenerife)



Las llamadas “pirámides de Güímar” son un conjunto de seis construcciones en piedra de forma piramidal realizadas a partir de plataformas escalonadas, que se encuentran en el municipio de Güímar, al este de la isla de Tenerife. Para la gran mayoría del mundo académico, estas estructuras no son en realidad antiguas pirámides, sino construcciones modernas relacionadas con la actividad agrícola.

En cuanto a su aspecto, se asemejan mucho a otros monumentos afines hallados en lugares tan dispares como Sicilia, las islas Mauricio, y algunas islas del Pacífico. Después de haber sido olvidadas o ignoradas durante mucho tiempo, a finales del siglo XX fueron restauradas e investigadas parcialmente. En la actualidad, las pirámides forman parte de un gran parque etnográfico de carácter cultural-turístico, fundado en 1998 por el investigador noruego Thor Heyerdhal. 


Entrevistador y entrevistado con las pirámides de fondo
El documento que adjunto aquí es la entrevista que realicé a finales del pasado año 2015 a Manuel Fernández Saavedra sobre estas polémicas pirámides. Manuel Fernández es un investigador independiente de origen extremeño que lleva más de 30 años viviendo en Tenerife, donde ha estado estudiando la cultura y la arqueología locales con el máximo interés. De todo su trabajo, plasmado en el sitio web “bipolarypuntoes”, podemos destacar un documental específico sobre estas pirámides, en el que rebate los postulados del estamento académico y abre nuevas vías de investigación apenas exploradas. Asimismo, ha investigado el yacimiento de Igueste (también en Tenerife), en el que ha señalado la posible presencia de una raza de gigantes, asunto que ya traté en un reciente artículo en este mismo blog.



Entrevista a Manuel Fernández Saavedra


Pregunta: ¿Cuándo y cómo te empezaste a interesar por las pirámides de Güímar, que algunos llaman majanos? (Un majano es un amontonamiento de piedras sueltas que se produce como consecuencia de limpiar las tierras de labor, según definición de la RAE.)

Respuesta: Bien, lo cierto es que vivo aquí desde el año 80 y no sabía que existían pirámides en las Canarias; de hecho, había oído que se trataba de majanos, y por tanto no les di importancia. Quien me despertó en este asunto fue el arqueólogo que descubrió las pirámides de Bosnia, Sam Osmanagic, que vino aquí a Tenerife hace unos pocos años y habló de pirámides, exponiendo que las de aquí cumplen con los siete requisitos típicos de las pirámides. A partir de este punto empecé a interesarme, con el ánimo de visitarlas y estudiarlas, y descubrí que también había pirámides en Icod de los Vinos y en Los Cancajos, en la isla de La Palma.

Pregunta: Para situar un poco el tema, ¿qué dice la ciencia académica sobre este tipo de monumentos y cómo los data?

Respuesta: La versión oficial es que a mediados del siglo XIX un masón local llamado Antonio Díaz Flores compra esta finca y edifica una mansión –la Casa Chacona– alrededor de la cual se construyen estos “majanos” para sembrar cochinilla (planta típica canaria). Y la explicación que nos dan es que los monumentos están orientados de cierta manera a causa de los conocimientos masónicos del propietario, por capricho. Y la datación, obviamente, se situaría en esa época.

La Casa Chacona, frente al recinto del actual Museo de las pirámides

Pregunta: Con el conocimiento arqueológico que ya tienes de las islas y de la cultura local guanche, ¿relacionarías estas pirámides con esta cultura o crees que son más antiguas? 

Respuesta: Estoy casi convencido de que son más antiguas. Se ve que están llenas de herramientas aborígenes de la época más reciente, pero hay otras de aspecto más antiguo. Y donde más se ve es en las pirámides de Icod de los Vinos, donde aparecen herramientas guanches en la superficie y algunas mucho más antiguas –con una pátina increíble– en los muros, sobre todo en los rellenos.

Pregunta: ¿Se podría decir pues que las pirámides fueron construidas por una cultura “pre-guanche” y que los guanches las reaprovecharon?

Respuesta: Sí, casi seguro, porque aquí en Tenerife no se conocen construcciones tan perfectas de tipo vivienda. Por ejemplo, en Las Palmas se halló un poblado hecho de adobe o de piedras, con unas pequeñas calles; serían núcleos poblacionales. No obstante, en Tenerife sabemos que los guanches vivían en cuevas o en cabañas, no construyen con piedra de una manera tan sofisticada y menos aún reflejando ciertos conocimientos astronómicos. Por tanto, no podemos adjudicar las pirámides a los guanches; por fuerza deben ser anteriores.

Pregunta: Sobre el estado actual de las pirámides, ¿cómo describirías su estado de conservación y qué nos puedes decir sobre las investigaciones realizadas hasta la fecha?

Las pirámides se conservan en relativo buen estado
Respuesta: En cuanto al conjunto de las pirámides, hay que señalar que las de Icod y las de La Palma muestran un aspecto más deteriorado o dejado porque allí no se ha intervenido; de hecho algunas están derruidas. En algunos casos los muros están semiderrumbados y alguna pirámide en su centro también. Y en el caso de la pirámide más grande de Icod, no tuvieron mejor idea que hacer pasar una carretera por en medio y la tiraron, aunque hubo alguna resistencia ciudadana de carácter nacionalista. Sobre las de Güímar en concreto, cuando se recuperan en los años 90, apenas se tuvo que limpiar el terreno, colocar alguna piedra y poco más; se aprecia que estaban en bastante buen estado. En cualquier caso, vemos en todas pirámides que las plataformas centrales están rellenas de cascotes o escombros en vez de tierra fértil, lo que nos descarta definitivamente el uso de esos espacios para sembrar.

Pregunta: No obstante, parece ser que en las investigaciones hubo mucho más interés por parte privada (sobre todo a cargo del investigador Thor Heyerdhal) que por parte del gobierno canario, ¿es así?

Respuesta: Bueno, lo único que han hecho el gobierno canario, la Universidad [de La Laguna] y el Museo Arqueológico es impedirlas o entorpecerlas. Sobre la línea de investigación emprendida, pienso que es equivocada y por eso da resultados negativos, porque realizan excavaciones en el centro de la pirámide a la búsqueda de una momia (un enterramiento), que es inexistente. Luego también se ha excavado en los patios, donde se encuentra algo de tierra fértil en las capas superiores con restos de semillas, etc., lo que nos da a entender que eso no es un yacimiento arqueológico sino un área de cultivo desde hace siglos. Todo ello entorpece la investigación, pero al menos gracias al esfuerzo de dos noruegos, Thor Heyerdhal y el mecenas naviero Fred Olsen, se pudo evitar que se derruyeran las pirámides, pues había un proyecto de urbanización de la zona.

Pregunta: Entonces, si descartamos el propósito funerario, ¿cuál sería, desde tu punto de vista, la función de estas pirámides, o de las pirámides en general?

Respuesta: Sería como pedirle a un mono que resuelva una raíz cuadrada; no tengo ni idea. Intuyo, por sus alineamientos, que hay una matemática sagrada, una orientación… que pueden tener que ver con las energías naturales que fluyen por el universo, de las cuales nosotros no tenemos ni idea de su existencia.

Pregunta: Precisamente, un elemento muy destacado que surgió de las investigaciones fue la constatación de que las pirámides presentaban ciertas orientaciones a los puntos cardinales y a ciertos fenómenos astronómicos. Explícanos un poco en qué consisten dichas orientaciones.

Respuesta: Bien, cabe decir que el investigador en arqueoastronomía Juan Antonio Belmonte hizo su tesis doctoral sobre este tema y aportó datos muy interesantes. Aparte de la precisa orientación a los cuatro puntos cardinales, Belmonte descubre que las tres pirámides principales alineadas señalan al este una “doble puesta” de Sol en el solsticio de verano, ya que apuntan a una zona montañosa donde el Sol se oculta y luego vuelve a salir brevemente entre dos picos. Luego, en la pirámide del Sol, que está al otro lado del patio, vemos que el centro de sus escaleras marca exactamente el solsticio de invierno. También pueden observarse plenilunios y algunos otros fenómenos astronómicos. 

Vista panorámica parcial del complejo piramidal

Pregunta: Por Güímar también han pasado ciertos ilustres investigadores alternativos como Javier Sierra, Graham Hancock, Robert Bauval... ¿Qué han dicho estos autores sobre las pirámides? ¿Han favorecido a que se conozcan más?

Respuesta: Bien, ellos han confirmado que efectivamente son pirámides, y sin duda han ayudado a difundirlas gracias a sus artículos, libros, documentales...

Pregunta: Justamente en este bando alternativo ha aparecido gente que ha relacionado las pirámides y la cultura guanche con el famoso mito de la Atlántida. ¿Cómo ves esa supuesta relación?

Respuesta: Con las pirámides de Güímar sería más reservado en ese campo; no veo clara esa relación. Observo, por el tipo de construcción, que aquí hay una ciencia, una tecnología, un conocimiento impresionante, pero lo que sé de la Atlántida –por Platón principalmente– muestra otro nivel, otros materiales, otras técnicas, etc.

Pregunta: Hay que reseñar que has realizado un documental muy interesante sobre las pirámides de Güímar en el cual descubres una serie de elementos que otras personas no habían visto antes, e incluso algunos detalles conspirativos, como por ejemplo que ciertos aspectos de las pirámides no salen correctamente en Google Earth. Explícanos un poco lo más destacado de este documental.

Respuesta: Con respecto a este particular, cuando quiero ver algo que pueden ser pirámides, voy a Google Earth y si está borrado, entonces ya me da que pensar. Si te colocas en vertical sobre las pirámides [de Güímar] puedes ver que han sido borradas; sólo aparece una reproducción en 3D “como de cartón”. Se puede acceder desde fuera, por una calle distinta, y de este modo sí se pueden ver las pirámides originales, pero tal como se presentan no se pueden extraer datos, ni tomar alturas, etc.; es un grave entorpecimiento. Por cierto, las pirámides de Icod también han sido borradas.

Confusa vista aérea de las pirámides en Google Earth (rectángulo naranja)

Por otro lado, lo que he resaltado en el documental es que –aparte de las orientaciones astronómicas ya conocidas–  el conjunto de pirámides contiene unas matemáticas áureas bastante complejas, si bien esto sólo se ha podido observar en plano. Estando en Extremadura, revisando la documentación, me puse a dar vueltas a las medidas y vi que había algo ahí. Entonces encontré unas relaciones coherentes a partir de la vara (o yarda) megalítica, una medida algo inferior al metro (0,829 m.). Así pues, transformé los metros a varas megalíticas de cada uno de los lados de las pirámides y patios, y en ese momento me empiezan a surgir los números π (pi) y φ (fi) por todas partes. Por ejemplo, en las dos pirámides enlazadas, si dividimos la longitud de la primera pirámide por su ancho nos da exactamente π. Y en la siguiente, si dividimos la longitud por el ancho nos da φ.

Asimismo, con la colaboración de mi ingeniero de sonido, vimos que las pirámides se despliegan y encajan en los patios y refuerzan las alineaciones ya observadas, y todavía hay otras conjunciones que hay que estudiar más a fondo y que no incluimos en el documental. Estoy seguro que si mirásemos las alturas y trabajásemos en 3D incluso obtendríamos unas matemáticas aún más complejas.

Pregunta: Y según tus observaciones, ¿hay algo más que llame mucho la atención en las pirámides de Güímar?

Respuesta: Pues aparte de todo lo dicho, es muy destacable el tema de las sombras sobre las pirámides. Comprobé que no sólo nunca se salen de los costados (como puede verse en todas las fotografías, tomadas a cualquier hora en cualquier día del año) sino que además son un reloj astronómico, pues las sombras van ascendiendo por los escalones progresivamente hasta que llegan arriba. A continuación, queda iluminada la parte superior (la plataforma) y la sombra se va desplazando hacia el otro costado para ir bajando los escalones hasta que se hace de noche.

Las sombras se van ajustando a los escalones a lo largo del día

Pregunta: ¿Y has recogido alguna reacción a este documental por parte de otros investigadores o de las autoridades, alguna respuesta...?

Respuesta: Ninguna. A Teidevisión, que es un canal de televisión local, les gustó mucho y lo difundieron, pero luego nadie ha dicho nada, ni se ha rebatido ni se ha entrado en polémica: silencio absoluto. Para mí es buena señal porque quien calla otorga, y de todas formas el documental ha tenido bastantes visitas en el canal de vídeo en que se puede encontrar. Pero me hubiera gustado entrar en debate y eso no ha sucedido.

Pregunta: Entonces, ¿tú crees que el conocimiento de las pirámides de Güímar es un tema maldito, por decirlo así?

Respuesta: Bueno, lo que veo es que tanto la televisión canaria como la televisión española, que tienen muchos minutos de vacío, ya que no hay publicidad, nos enseñan lo de siempre: las Cañadas del Teide, el Botánico, etc. Siempre sale lo mismo. Y no tienen ni un minuto para dedicarlo a las pirámides, nunca las ponen. El abandono u olvido que la televisión y el gobierno muestran sobre las pirámides es evidente. Y ni siquiera las sacan como unos “majanos” singulares, algo de lo que podrían presumir los canarios. No se quiere despertar el interés sobre las pirámides; de hecho, muy pocos canarios las visitan.

Vista de la llamada "pirámide del sol"

Pregunta: Visto todo esto, ¿cómo ves tú el panorama arqueológico de las islas? ¿Hay un problema de falta de recursos, de interés...? ¿Y qué pasa con los expolios?

Respuesta: En referencia a esto último, puedo decir que el expolio ha sido sistemático. Las cuevas [de Tenerife] han sido barridas y cribadas buscando hasta la última cuenta de collar. Con todo, me consta que hay varias cuevas donde todavía hay momias guanches intactas y que el gobierno canario, la Universidad y el Museo lo saben y no han tenido ningún interés en excavarlas. Aquí en Tenerife no se ha excavado ninguna momia in situ por parte de las autoridades culturales, a fin de poder estudiarlas y datarlas. De hecho, las que se pueden ver en el Museo Arqueológico han sido donadas por particulares.

Pregunta: Así pues, la actividad arqueológica es mínima...

Respuesta: Para ser exactos, la actividad arqueológica es “cero patatero”. Pero es tal el despiste que hace pocos meses salió una noticia en la prensa –en portada– como ésta: “Los guanches conocían el fuego”. Se había identificado un palo con agujero en medio mediante el cual los guanches hacían fuego. Un palo que se había encontrado... en los sótanos del Museo. Y luego lo ponen como gran titular, es una vergüenza... cuando el conocimiento de ellos era muy superior (hornos, cerámicas, molinos, etc.). Me está dando la sensación de quieren dar una imagen de los guanches de “retrasados mentales”.

Pregunta: Y finalmente, es muy curioso que existan monumentos muy semejantes en otras partes del mundo, y además muy distantes de las Canarias, ¿no?

Respuesta: Pues sí, hay otras pirámides que se parecen muchísimo a las de Güímar, en estructura y materiales, en lugares como el Índico o el Pacífico, y con la coincidencia de que las piedras también podrían tener origen volcánico. Y pensemos que las piedras con las que se hicieron las pirámides de Güímar las tuvieron que traer desde cierta distancia, lo cual descarta una vez más que pudieran ser majanos.

(c) Xavier Bartlett 2016

lunes, 28 de octubre de 2013

Las pirámides desconocidas


Pirámide del Sol, Teotihuacán (México)
Cuando hablamos de pirámides, a todo el mundo le vienen inmediatamente a la mente las típicas imágenes de las enormes pirámides de Guiza o las no menos notables pirámides de Teotihuacán o tal vez las pirámides mayas, en América del Norte y Central. Estos son sin duda arquetipos o lugares comunes que todos reconocemos por su grandeza y fama, pero hay que decir que las pirámides no son un patrimonio exclusivo de Egipto y de Centroamérica. De hecho, se puede encontrar estructuras piramidales antiguas en muchos otros lugares del planeta, que son -por decirlo de alguna manera- de "segunda división", o incluso prácticamente desconocidas para el gran público, ya sea porque no se les ha dado publicidad, ya porque las investigaciones realizadas sobre tales monumentos han sido escasas o nulas. Así por ejemplo, quien escribe estas líneas tuvo muy reciente conocimiento de que en la lejana isla de Mauricio en el océano Índico existe un pequeño conjunto de pirámides escalonadas de las que (casi) nadie habla.


Así, podemos decir que el fenómeno de las pirámides en el Mundo Antiguo es prácticamente global, aunque aparece en épocas y lugares bastante separados en el tiempo y el espacio. Además, hay que decir que, a pesar de los puntos comunes, no existe un único patrón arquitectónico (salvo la propia forma piramidal) ni tampoco una misma finalidad. Desde hace muchas décadas se ha establecido una batalla entre difusionistas y autoctonistas para tratar de explicar las similitudes de ciertos rasgos culturales -incluidos los grandes monumentos- de culturas muy distantes entre sí (a veces, con océanos de por medio). En los primeros tiempos de la arqueología las tendencias difusionistas tuvieron bastante éxito, pero desde mediados del siglo XX se ha impuesto la autoctonismo como teoría que defiende la coincidencia como explicación más razonable, es decir, en diferentes épocas y territorios, los humanos han llegado a unas soluciones similares, sin que haya habido ningún contacto cultural, directo o indirecto.


Sea como sea, las formas piramidales están presentes en diversas culturas de todo el mundo, e incluso se ha hablado de posibles grandes pirámides bajo la nieve y el hielo de los continentes polares, el Ártico y la Antártida, aunque parece que son noticias con poca credibilidad... hasta el momento. La mayor parte de estas construcciones ha sido reconocida por los arqueólogos y no conlleva ningún tipo de misterio, lo que sí es cierto es que a menudo se trata de estructuras aún poco investigadas, algunas en mal estado de conservación o simplemente menos impactantes en términos arquitectónicos o artísticos. Ahora bien, en ciertos casos puntuales que comentaremos en este artículo, se ha creado una cierta polémica porque algunos investigadores alternativos afirman haber identificado auténticas pirámides en lugares insólitos, ante la oposición del estamento académico, que ignora o ridiculiza estas afirmaciones.


Las otras pirámides de América


Pirámide de Cholula (México)
Hay que decir que, aparte de los grandes conjuntos piramidales de América, tenemos algunas pirámides relativamente poco conocidas porque no son objeto de un turismo masivo, y entre ellas cabe destacar muy especialmente el caso de la pirámide de Cholula (México), que sólo ha sido excavada en un pequeño porcentaje, pues se trata de una estructura realmente gigantesca, enterrada bajo tierra y vegetación y ... ¡con una iglesia en la cima! Algunos autores alternativos le han asignado una antigüedad muy superior a la convencionalmente establecida, y eso le ha añadido un cierto aire de misterio, pero lo que sí está claro es que con unos 450 metros de lado (prácticamente el doble que la Gran Pirámide de Keops), es una pirámide impresionante, con un volumen estimado de aproximadamente 3 millones de metros cúbicos.

Por otra parte, todavía es menos conocida la existencia en los EE UU de un conjunto de estructuras piramidales en el parque nacional de Cahokia (Illinois). Se trata de una docena de estructuras orientadas a los cuatro puntos cardinales y construidas a base de piedra, arcilla y grava, aunque actualmente están cubiertas de tierra y vegetación. La mayor de ellas es el llamado Monks Mound ("túmulo de los Monjes"), que tiene una imponente base de 295 x 255 metros, con una altura de 26 metros; ocupa una superficie total de unos 60.000 metros cuadrados.


"Huaca" de la cultura moche (Perú)
Si nos desplazamos al sur del continente, encontraremos un buen número de  pirámides -casi todas en la zona de Perú- que son más bien desconocidas para el gran público (no para los arqueólogos, obviamente). Entre las pirámides sudamericanas más destacadas tenemos las huacas o pirámides de adobe de la antigua cultura moche (en el valle de Lambayeque, al norte de Perú), que pasaron desapercibidas por los expertos durante mucho tiempo por la simple razón de que todos pensaba que eran colinas naturales, dado su aspecto muy deteriorado. Estas pirámides son una especie de grandes túmulos hechos de ladrillos de adobe secados al sol que fueron levantados a lo largo de muchos siglos. También cabe mencionar las pirámides escalonadas de la región de Túcume, de tamaño bastante relevante. Se calcula que fueron necesarios más de 130 millones de ladrillos de adobe para erigir la pirámide de mayor tamaño, de base rectangular (450 x 100 metros) y unos 40 metros de altura. Actualmente se han catalogado en la zona hasta 26 pirámides.


Por otra parte, en 1994 se identificó un conjunto de túmulos o pirámides de una antiquísima cultura preincaica en la localidad de Caral, en la costa norte peruana. En cuanto a su razón de ser, todavía no se ha establecido claramente cuál sería la funcionalidad de estos monumentos; se supone que en la plataforma superior se situarían templos ceremoniales, pero no deja de ser una hipótesis de trabajo. En este caso, las estructuras no son especialmente impactantes, pero sí llama mucho la atención una datación -comprobada- excepcionalmente antigua. Se trataría, de hecho, de la civilización más arcaica de América, con unos inicios situados hacia el 2900 a. C. (según la cronología convencional, anterior a las primeras pirámides de Egipto), que dejaría las pirámides mesoamericanas casi en la categoría de  monumentos modernos.

Pirámide de Akapana (Bolivia)
También vale la pena destacar la llamada pirámide de Akapana, que forma parte del monumental conjunto de Tiahuanaco (Bolivia). Esta pirámide es una estructura escalonada, perfectamente orientada al cuatro puntos cardinales, cuya función no ha sido nunca determinada. En opinión del autor alternativo Graham Hancock no parece un edificio religioso ni ceremonial, sino más bien una especie de "máquina". En efecto, según descubrieron las investigaciones arqueológicas, su interior alberga una compleja y precisa red de conductos de piedra para la canalización del agua -a modo de sistema hidráulico- cuyo propósito es incierto, aunque Hancock especula sobre la idea de un sistema de procesamiento de mineral.


Aparte de todos estos restos, ya estudiados por la arqueología, corren rumores provenientes del ámbito alternativo sobre la existencia de otras pirámides medio ocultas por las gran selvas de la Amazonia. Así, en Internet podemos encontrar especulaciones sobre la localización mediante fotos de satélite de un gran complejo de pirámides desfiguradas por la vegetación en la zona de Pantiacolla. Sin embargo, no existen referencias científicas sobre estas supuestas estructuras; antes bien, se considera que no son obra humana, sino formaciones naturales.


Conjunto de pirámides en Asia


Para los expertos, las únicas estructuras asiáticas medianamente comparables a las pirámides egipcias serían los zigurats mesopotámicos y no hay nada más que decir. No obstante, hay que hacer notar que existen en el Lejano Oriente algunos templos similares a pirámides escalonadas, como los de Koh Ker (Camboya), Candi Sukuh (Java) o Andong (Corea). Asimismo, se han identificado en el Pacífico (en las islas de Tongabatu, Tauhala y Tahiti, por ejemplo) algunas pirámides escalonadas de no mucha altura construidas con bloques de piedra.


Pirámides en Shaanxi (China)
Ahora bien, desde la arqueología alternativa, se ha ido mucho más allá en el reconocimiento de auténticas pirámides en el corazón del continente asiático, concretamente un importante conjunto de pirámides en la región de Shaanxi (China). Estas estructuras, que son prácticamente desconocidas para el gran público, fueron objeto de difusión en el mundo occidental hace sólo un par de décadas, y aunque no hay ningún tipo de secretismo sobre su existencia, es bien cierto que no tenemos apenas datos procedentes de una investigación científica.


El origen de este "descubrimiento occidental" se remonta a mediados del siglo XX, cuando un piloto de las Fuerzas Aéreas de los EE.UU., James Gaussman, fotografió cerca de la ciudad de Xian una pirámide -que luego se bautizó como "pirámide blanca"- de enormes dimensiones: unos 450 metros de lado y unos 300 metros de altura, lo que la haría bastante más grande que la Gran Pirámide de Guiza. El tema estuvo detenido durante bastantes años hasta que en la década de 1990 comenzaron a correr ríos de tinta -y de bytes en Internet- sobre fotografías por satélite que confirmaban este hallazgo, así como la presencia de muchas más estructuras en la zona, casi todas de forma troncopiramidal (es decir, con la cima truncada) y recubiertas de tierra y vegetación. En concreto, se habla de más de 100 pirámides de diverso tamaño en un área aproximada de unos 2.000 km2. También se da por hecho que las autoridades chinas no están muy interesadas en difundir la existencia de estas pirámides ni tampoco en llevar a cabo un estudio sistemático de los monumentos. Sin embargo, hoy en día cualquiera puede observar este conjunto de pirámides a través del programa Google Earth.

"Pirámide blanca" (China)
Algunos investigadores alternativos europeos como Peter Krassin o Hartwig Hausdorf han tratado de recopilar datos y material gráfico sobre estas construcciones, pero de hecho hay muy poca información fiable y contrastada. Además, se han propuesto teorías fantásticas sobre un supuesto origen extraterrestre de estas construcciones, lo cual no ayuda precisamente a un estudio serio. Sin embargo, las informaciones más recientes y menos heterodoxas afirman que estas estructuras eran grandes túmulos funerarios de antiguos emperadores, incluyendo la famosa pirámide blanca que, en opinión del investigador Walter Hain, se trataría del conocido mausoleo del emperador Maoling.


Las polémicas pirámides europeas


Pirámide guanche, Islas Canarias
También se puede hablar de pirámides en Europa, aunque -una vez más- con los matices correspondientes. Si nos referimos a pirámides de caras lisas, sólo tenemos la modesta imitación romana llevada a cabo en la tumba de Caius Cestius en Roma. Sobre otros tipos de estructuras, sabemos, por ejemplo, que el gran túmulo de Silbury Hill (Gran Bretaña) contiene un núcleo piramidal escalonado en espiral, cubierto por unos 250.000 m3 de tierra compactada. En cuanto a estructuras piramidales escalonadas, tenemos no pocos ejemplos en varias regiones europeas. Así, cabe destacar las pequeñas pirámides guanches, en las Islas Canarias, aparte de otros monumentos similares en otros países, como Alemania, Italia o Grecia.


Ahora bien, en el campo alternativo se habla de otras posibilidades que no son aceptadas por la ciencia y que han conllevado altas dosis de controversia. Los dos casos más significativos los encontramos en Italia y Bosnia, y el quid de la cuestión radica en averiguar si estamos ante estructuras artificiales o formaciones naturales. De las pirámides italianas, tres colinas cerca de la localidad de Montevecchia, apenas se habla; de hecho, aparte de una breve intervención a cargo de unos investigadores checos, no se ha hecho ningún estudio a fondo. En el caso de Bosnia, el tema ha tomado cierta importancia debido a la intervención de Semir Sam Osmanagic, un empresario bosnio-americano en funciones de arqueólogo amateur, que defiende apasionadamente la autenticidad de una gran pirámide -la "Pirámide del Sol"- cercana a la localidad de Visoko, e incluso reivindica la existencia de otras cuatro estructuras piramidales y un templo. Las fotografías muestran ciertamente una montaña de cierta altura (más de 200 metros), con cuatro caras triangulares inclinadas y con una orientación bastante precisa los puntos cardinales, rasgo muy característico de las pirámides.


"Pirámide del Sol", Visoko (Bosnia)
Osmanagic ha realizado algunas excavaciones en esta montaña a fin de demostrar que se trata de una estructura artificial y ha encontrado algunos restos que podrían identificarse como muros o pavimentos e incluso una red de túneles, aparte de unos pocos artefactos prehistóricos. Algunos expertos en geología y en arqueología han visitado este lugar y en general no han encontrado ningún rastro de intervención humana; en todo caso, podrían haber algunos restos artificiales, pero sobre una montaña perfectamente natural. En 2007 el egiptólogo egipcio Nabil Swelim, tras realizar un completo estudio in situ,redactó un informe en el que otorgaba cierto crédito a las afirmaciones de Osmanagic, pero consideraba que el núcleo de las supuestas pirámides sería del todo natural. 

[Para información más detallada y actualizada sobre este caso, véase mi extenso artículo en este blog: La controversia de las pirámides de Bosnia]


¿Pirámides bajo los océanos?


Estructuras submarinas de Yonaguni (Japón)
Finalmente, y ya en el terreno 100% alternativo, hay que decir que desde hace unos años salen de vez en cuando noticias sobre posibles pirámides sumergidas bajo las aguas de los océanos. De hecho, ya hace tiempo que algunos autores alternativos han incidido en el hecho que hay más que posibles indicios de grandes estructuras artificiales en el fondo marino que podrían pertenecer a una civilización desaparecida. Estas estructuras habrían sido cubiertas por las aguas como consecuencia de un fuerte crecimiento del nivel de los mares, hacia el 10000 a. C. aproximadamente. Por ejemplo, cabe mencionar los supuestos restos de Yonaguni (Japón), del Golfo de Cambay (India), de Malta o del Caribe (cerca de Cuba y de las islas Bimini, principalmente).


Por otra parte, en los últimos tiempos han aparecido noticias sensacionalistas sobre el hallazgo de grandes pirámides submarinas, especialmente en el área atlántica donde se había especulado sobre la presencia de los restos del mítico continente de la Atlántida. Así, se ha llegado a hablar de una enorme pirámide (¡de cristal!) en la zona del famoso "Triángulo de las Bermudas". En estos casos, sin embargo, todo apunta a fuentes de información más bien oscuras (un síntoma de la enorme rumorología que corre por Internet) ya montajes gráfico-informáticos no muy complicados de hacer. Sin embargo, aún tenemos una información muy reciente sobre una pirámide de unos 90 metros de lado y 60 m. de altura encontrada a unos 40 metros de profundidad cerca de las islas Azores. Lamentablemente, una vez más, nos faltan datos e investigaciones fiables sobre este caso por poder emitir un sólido veredicto.

(c) Xavier Bartlett 2013 

Actualización 2015 

 

Pirámide de Dvin (Armenia)
He tenido muy reciente conocimiento de otra pirámide desconocida en un lugar relativamente insólito: Armenia. Este país tiene un gran patrimonio histórico y arqueológico que en gran parte sigue siendo bastante ignorado fuera de sus fronteras. El autor escocés Graham Hancock visitó el país el pasado año para documentar su nuevo libro Magicians of the Gods y encontró en la localidad de Dvin una estructura artificial en forma de pirámide, pero cubierta de tierra. La pirámide de Dvin parece ser que es harto conocida por los lugareños pero el gobierno armenio no ha dado aún permiso para investigarla. Sin embargo, en la cima se ha practicado una excavación ilegal que ha dejado al descubierto una estructura de piedra debajo de la superficie. Es más, en las ruinas de la antigua ciudad de Dvin se halló una piedra grabada con un relieve que muestra de forma clara una típica pirámide escalonada (ver foto adjunta). Lamentablemente, hasta que no se puedan realizar allí trabajos arqueológicos sistemáticos, no se puede decir mucho más sobre esta estructura.

Fuente: http://timeofanewera.com/tour-armenia-tour-with-graham-hancock,27.html