Sobre el origen de las principales estructuras que son
objeto de discusión, sitas en la localidad de Güímar (Tenerife), la versión
oficial apunta a que a mediados del siglo XIX un masón del lugar, Antonio Díaz
Flores, compró una finca llamada Chacona y edificó allí su residencia,
alrededor de la cual se erigieron estas estructuras con la intención de sembrar
cochinilla (planta típica canaria). El redescubrimiento o interés por las
estructuras tendría lugar a inicios del
siglo XX a cargo de un personaje notable de la isla, Juan Bethencourt. En
principio, los restos visibles fueron tomados –según la tradición oral– como
simples majanos, esto es, apilamientos de piedras más o menos regulares
como resultado de la limpieza del terreno dedicado a labores agrícolas (para el
cultivo de la citada cochinilla). Sin embargo, los estudios posteriores y más
detallados sobre las estructuras iban a cambiar completamente esta visión
simplista.
Una de las pirámides de Güímar |
Quizá no por casualidad tuvo que ser un extranjero, el
famoso etnógrafo y explorador noruego Thor Heyerdhal, el que se fijara en 1991
en las peculiares características de los aterrazamientos y relacionara tales
estructuras con otras que ya había visto en varios lugares del mundo, sobre
todo en América. Sus primeras observaciones fueron del todo acertadas en la
comprensión del conjunto de Güímar, en particular para distinguir lo que podría
ser un simple trabajo agrícola de una elaborada construcción que nada tenía que
ver con cultivos. Así, Heyerdhal destacó, entre otros, estos elementos:
- Las estructuras estaban hechas con piedras angulares procedentes de flujos de lava y no con cantos rodados de la tierra circundante. Eso implica un trabajo extra y fatigoso al tener que transportar allí la piedra volcánica.
- Las terrazas, dada su precisa disposición, fueron bien trazadas a base de cuerdas, y las piedras se colocaron cuidadosamente con su lado plano dando al exterior, siendo talladas cuando eran necesario para ajustarse a los muros.
- Se observaba la presencia de unas escalinatas de acceso –por la cara oeste– desde la base hasta la terraza superior de las pirámides, de tal modo que al subir por éstas el sol naciente siempre quedaba de cara.
- Se intuían unas ciertas alineaciones astronómicas en la posición de los monumentos, relacionadas con el solsticio de verano (luego ampliaremos este particular).
Vista parcial del conjunto monumental |
A su vez, se pudo constatar, a partir de la prospecciones
sobre el terreno, que el lugar nunca se empleó como base para cultivo, pues el
relleno estaba constituido por arena y pequeñas piedras, aparte de unos pocos
restos óseos animales, madera y otros restos orgánicos. En cuanto al origen de
la piedra de construcción, las investigaciones geológicas determinaron que el
material empleado fue trasladado desde la Montaña Nueva, un enclave situado a
unos 4 Km. de Chacona, lo que venía a confirmar la intencionalidad de usar esa
piedra volcánica y no de recoger y amontonar la piedra local existente.
Asimismo, se pudo constatar que en época contemporánea (mitad del s. XIX) había
tenido lugar un cierto remodelado o restauración de las terrazas, pero que de
ningún modo podía tapar la evidente divergencia en los materiales y forma de
colocación de las piedras.
No obstante, el punto central para desvelar el posible
sentido de las estructuras estaba en las alineaciones observadas por Heyerdhal
y luego medidas y comprobadas por otros especialistas españoles e
internacionales del ámbito de la antropología y la arqueoastronomía. En este
sentido, las investigaciones más
detalladas las llevó a cabo el Instituto Astrofísico de Canarias (IAC),
liderado por el profesor Juan Antonio Belmonte, que en 1991 llevó a cabo un
exhaustivo análisis de todas las alineaciones de carácter astronómico,
empezando por la perfecta orientación de los lados de las estructuras a los
cuatro puntos cardinales. Según el trabajo desplegado, el equipo del IAC afirmó
lo siguiente:
“Mediante esta investigación, hemos encontrado que, independientemente del propósito con que fuesen construidos o de su fecha de erección, los majanos[1] podrían ser útiles, como estación astronómica, para la predicción de fechas clave del ciclo agrícola y, en consecuencia, para establecer un calendario. Esta afirmación se sustenta en el hecho de que el eje principal del complejo en que los majanos se hallan insertos, así como el mayor de éstos, se encuentran orientados, con extremada precisión, a la puesta del Sol en el solsticio de verano. Además, un segundo eje, también importante, apunta hacia la salida del Sol, seis meses más tarde, en el solsticio de invierno.”
En concreto,
tenemos una descripción bastante gráfica de los fenómenos observados que
confirmarían que no podían darse felices casualidades en las orientaciones
marcadas sobre el terreno:
“El Sol casi se estaba ocultando cuando visitamos los majanos de Güimar, por vez primera, en Febrero de 1991. Ese día cuatro hechos llamaron especialmente nuestra atención: en primer lugar, eran mucho más impresionantes de lo esperado; en segundo lugar, la orientación aproximada este-oeste del complejo; tercero, el hecho de que el eje principal del conjunto apuntaba hacia una gran caldera volcánica de erosión (Pedro Gil), en la serranía que ocupa el horizonte oeste y, finalmente, pensamos en la posibilidad de que estos dos últimos hechos no fuesen fortuitos.
Medidas realizadas in situ, varias semanas más tarde, confirmaron plenamente nuestras sospechas: el eje principal “a” apunta con extraordinaria precisión a la puesta del Sol en el día más largo del año. Por otro lado, un observador que ascendiera, en el amanecer del solsticio de invierno a la parte superior de los majanos A o C, a través de las escaleras situadas en sus caras noroeste, vería al Sol saliendo justo a su frente detrás de la isla de Gran Canaria.
Estos resultados obtenidos sobre el papel meses atrás por medio de cálculos teóricos se vieron confirmados de forma extraordinaria el día 21 de Junio de 1991, cuando nos trasladamos a Chacona con el fin de observar la puesta de Sol desde los majanos (el solsticio astronómico era a las 22 horas, hora local de Canarias). No sólo nuestras predicciones eran las correctas, y el Sol se puso en el lugar esperado sino que, además, nuestra sorpresa fue enorme cuando después de una primera ocultación, en el borde interno sur de la caldera de Pedro Gil, parte del disco solar emergió de nuevo [...], siendo el fenómeno visible durante unos dos minutos. El Sol se ocultó de forma definitiva en el extremo sur del fondo de la caldera, exactamente allí hacia donde apunta el eje principal “a” del complejo de los majanos[2].
Lugar de doble ocultación del Sol en la caldera de Pedro Gil durante el solsticio (círculo naranja) |
Con este trabajo no estamos tratando de explicar ni qué son los majanos de Güímar, ni con qué propósito fueron construidos.... Sin embargo, no deja de ser importante que, como hemos demostrado, los majanos y todo el complejo en que se hallan insertos se construyeron con una maravillosa y perfecta orientación astronómica, tan bien definida, que resulta difícil creer que sea debida a mera casualidad. Con estas construcciones, bien los pobladores de la zona anteriores a la conquista o los habitantes del valle posteriores a la misma (independientemente de la fecha de construcción), habrían sido capaces de predecir con suma precisión las fechas de algunos eventos astronómicos cruciales para el ciclo agrícola.”
No me extiendo con más detalles técnicos de las
observaciones efectuadas, pero sí creo que vale la pena sacar a colación que,
aparte de la atención al ciclo solar, en Güímar también se detecta un interés
por la Luna, según apuntan los autores del estudio:
“Otros eventos importantes, que son algunas veces observables utilizando alineaciones presentes en construcciones con usos astronómicos (Stonehenge, ver Hawkins, 1973), son los ortos y ocasos de la Luna en los momentos de máxima o mínima declinación (± 28º 5´). Es interesante señalar que el eje principal de la estructura F (del complejo de Chacona) está apuntando precisamente a la salida de la Luna en el instante de mínima declinación con una precisión relativamente alta, dando un posible sentido a las orientaciones correspondientes y a la existencia de la misma estructura F: una contrapartida lunar al complejo mayor, principalmente dedicado al Sol.”
Las conclusiones
científicas finales ya no dejan lugar a dudas:
“Nuestra conclusión principal es que los Majanos de Güímar y el complejo que forman, están orientados astronómicamente. El hecho de que pudieran haber sido utilizados para determinar la fecha del solsticio de verano, con una notable precisión, ha quedado bien establecido. Por otra parte, es posible determinar también otras fechas importantes, como el solsticio de invierno, los equinoccios, el día del año nuevo guanche y otros eventos astronómicos como por ejemplo el orto y el ocaso de la Luna en los momentos de declinación extrema.”
Con todo este
arsenal de pruebas, ya tenemos un escenario bastante claro de construcciones
piramidales altamente sofisticadas en su diseño y elaboración con unas
finalidades a veces calificadas de rituales o prácticas (a efectos de
calendario). Pero lo más significativo es que no estamos hablando de un caso
aislado, sino de un fenómeno que observamos en otros puntos de Canarias y en
otros muchos lugares del mundo. En la misma isla de Tenerife tenemos las
pirámides de Icod de los Vinos, que desgraciadamente hoy en día están en un
pésimo estado de conservación, pero que tienen un paralelismo completo con lo
que podemos ver en Güímar. Asimismo, se han identificado estructuras similares
en la zona de Los Cancajos (isla de La Palma), que tampoco han sido objeto de
estudio, más alguna otra de la que se tiene noticia pero que resultó destruida.
![]() |
Thor Heyerdhal |
“Las pirámides de Güímar se asemejan a otras construcciones similares en el mundo datadas en 3.000 años a.C. Formas similares se encuentran en Sicilia y Cerdeña (Italia), de las cuales se decía que también eran agrupamientos agrícolas. Las Pirámides de Italia se culminan con un altar esculpido en la piedra. Las construcciones canarias se asemejan a las sicilianas. Es muy probable que las de Güímar tuvieran un uso de culto religioso por su forma y el enfoque hacia la puesta de sol.”[3]
Dichas estructuras
insulares italianas han sido estudiadas con algún detalle y se ha podido
determinar una datación en la época neolítica (hace 5.000 años), cuando existía
una cultura ritual megalítica. Pero, además, esas mismas estructuras
escalonadas con evidentes alineaciones surgen en lugares tan alejados entre sí
como Mesopotamia, Egipto, norte de África, México, Perú, las Islas Mauricio,
Asia, el Pacífico... En algunos casos, los parecidos son asombrosos, sobre todo
en Sicilia e Islas Mauricio, con un diseño, tipo de obra y tamaño muy parejos.
Para concluir,
estimo oportuno añadir las interesantes observaciones que en su momento hizo
Manuel Fernández Saavedra, que van bastante más allá de las investigaciones
practicadas y que reinciden en la sofisticación y complejidad del conjunto bajo
una apariencia de simples amontonamientos de piedra en terrazas. Así, Manuel
había detectado una serie de medidas y relaciones matemáticas que vemos
presentes en conjuntos megalíticos o en otras pirámides. Copio directamente un
fragmento de la entrevista que le hice en 2015, en el cual tocaba este punto concreto:
“Por otro lado, lo que he resaltado en el documental es que –aparte de las orientaciones astronómicas ya conocidas– el conjunto de pirámides contiene unas matemáticas áureas bastante complejas, si bien esto sólo se ha podido observar en plano. Estando en Extremadura, revisando la documentación, me puse a dar vueltas a las medidas y vi que había algo ahí. Entonces encontré unas relaciones coherentes a partir de la vara (o yarda) megalítica, una medida algo inferior al metro. Así pues, transformé los metros a varas megalíticas de cada uno de los lados de las pirámides y patios, y en ese momento me empiezan a surgir los números π (pi) y φ (phi) por todas partes. Por ejemplo, en las dos pirámides enlazadas, si dividimos la longitud de la primera pirámide por su ancho nos da exactamente π. Y en la siguiente, si dividimos la longitud por el ancho nos da φ.
Asimismo, con la colaboración de mi ingeniero de sonido, vimos que las pirámides se desdoblan y encajan en los patios y refuerzan las alineaciones ya observadas, y todavía hay otras conjunciones que hay que estudiar más a fondo y que no incluimos en el documental. Estoy seguro que si mirásemos las alturas y trabajásemos en 3D incluso obtendríamos unas matemáticas aún más complejas.”
Alineación de las principales pirámides |
En suma, parece más que evidente
que no se puede negar que las estructuras canarias son típicas pirámides
escalonadas que encajarían en modelos similares de otras partes del planeta,
con unos propósitos que no siempre son claros pero que apuntan a un interés por
el estudio y correlación del firmamento y los fenómenos celestes con los eventos
terrestres, el marcado de las estaciones y el paso del tiempo, dejando a un lado
otras teorías más audaces como la condensación de energía o las prácticas de
iniciación. Creo que en gran medida seguimos sin entender la mente y el
espíritu de los antiguos porque nuestra conexión con ellos en términos de
conciencia se perdió hace milenios.
© Xavier Bartlett 2020
Nota: Buena parte de la información adjunta ha sido tomada del trabajo del investigador canario Francisco P. De Luca, defensor de la autenticidad de las pirámides, según un artículo titulado En relación a las pirámides canarias (2005).
Fuente imágenes: archivo del autor
Nota: Buena parte de la información adjunta ha sido tomada del trabajo del investigador canario Francisco P. De Luca, defensor de la autenticidad de las pirámides, según un artículo titulado En relación a las pirámides canarias (2005).
Fuente imágenes: archivo del autor
[1] Cabe señalar
que para no levantar polémicas, las estructuras siguen denominándose “majanos”.
[2] En efecto,
Belmonte descubrió que las tres pirámides principales alineadas señalan al este
una doble puesta de Sol en el solsticio de verano, ya que apuntan a una zona
montañosa donde el Sol se oculta y luego vuelve a salir brevemente entre dos
picos, lo que popularmente se conocía como el “baile del Sol”.
[3]
Declaraciones al diario La Opinión (18-11-1999).
4 comentarios:
Kike P.R.
Muy interesante el articulo, no deja dudas al respecto. Orientación al solsticio, medidas aritméticas, en fin, en concordancia con los parámetros del resto de edificaciones piramidales. Tras tiempo desconectado de tu blog por motivos laborales, aprovecho el confinamiento para leer todos los que me quedaron en el tintero.
Muchas gracias como siempre Xavier por tus aportaciones, impagables. Espero que tu y los tuyos os encontréis bien. Un saludo.
Gracias amigo por el comentario y los buenos deseos. Sigo tratando de aportar contenido de calidad, aunque sea en cuentagotas.
Saludos,
X.
Hola Buenas.
La cultura Guanche y sus mitos, asi como dibersos "yacimientos" ajenos o no ajenos a dicha cultura: como el tema de las "piramides" del archipielago canario. Es una cuestión que el mundo academico intenta dar carpetazo, primero a rebajando como meros salvajes primitivos, segundo como meras supersticiones y e tercero el de los "yacimientos" negando su posible auntencidad o antiguedad.
De todas maneras el antiguo mundo cultural del archipielago canario es un gran "desconocido" para la mayoria de los habitantes peninsulares no ha fomentado su lo suficiente revelancia, como si tiene otras culturas peninsulares.
Un saludo y gracias.
Gracias José Luis
Totalmente de acuerdo con lo expuesto. Por lo que vi cuando fui a Tenerife, el tema guanche es poco menos que folclórico, tópico y tradicional, pero en la vertiente científica está en pañales y tampoco se ve un gran interés por parte de las autoridades culturales locales. Esto ya lo denunció Manuel Fdez. Saavedra y creo que no ha mejorado mucho la situación.
Saludos,
X.
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