domingo, 20 de agosto de 2017

¿Llegó la hora de retirarse, Mr. Darwin?


Ocurre muchas veces en ciencia que una verdad indiscutible, mantenida durante décadas o siglos, comienza a ser discutida por algunos científicos disidentes. Esto sucede porque la ciencia no es un mandamiento divino sino un progresivo descubrimiento del Universo, y resulta que –en contra de lo que nos puedan decir– la moderna ciencia materialista, empírica y objetiva no constituye el paradigma definitivo que va a darnos todas las respuestas

Así pues, en los últimos tiempos uno de los principales baluartes de la ciencia del último siglo, el evolucionismo de Darwin, ha sido asaltado por algunos científicos rigurosos de diversas disciplinas (sobre todo de la biología) que han dejado patente que la teoría darwinista, o su actualización llamada síntesis moderna, está llena de fallos, sesgos, incoherencias, suposiciones y auténticos boquetes que impiden darla por buena, a menos que miremos para otra parte y hagamos un acto de fe. Recordemos que, según el propio método científico (las reglas de juego), cuando las experimentaciones y observaciones sobre la realidad no sustentan la hipótesis preestablecida por el investigador, dicha hipótesis debe ser replanteada o rechazada para empezar de nuevo el proceso.

En realidad, la oposición a la evolución por selección natural  ya nació en la misma época de Darwin y fue perdurando, si bien de forma muy débil, durante el siglo XX. No obstante, frente al mito de que el evolucionismo hubo de superar enormes obstáculos, hay que señalar que buena parte del estamento científico no tardó en adoptarlo con entusiasmo y además tuvo muy buenos padrinos a nivel social, económico y político. Sí es cierto que desde el principio hubo bastante ruido por parte de ciertas esferas populares y religiosas (sobre todo fundamentalistas), pero en el ámbito científico las críticas no fueron muchas, y acabaron siendo acalladas y marginadas. Y aun así, hoy en día, los evolucionistas siguen manteniendo la falsa dicotomía de “la ciencia o la religión”, para desacreditar cualquier oposición, esté o no bien argumentada.

Y puesto que el bombardeo propagandístico institucional sobre el evolucionismo lleva décadas haciendo bien su trabajo, me permito ahora presentar un vídeo independiente que ya ha desatado cierta polémica en Internet, pues emprende una crítica razonada y bien argumentada al neo-darwinismo, poniendo de manifiesto las razones científicas por las cuales deberíamos desestimarlo, al no tener base empírica que lo apoye. “La teoría fantástica” es un documental bien realizado, con una exposición clara y directa por parte de los expertos y con argumentos que están al alcance de cualquier persona con un nivel cultural medio. 

Desde luego, detrás de esta crítica se intuye un planteamiento que apunta al diseño inteligente o a un cierto tipo de creacionismo, pero en modo alguno estamos ante un material “religioso” o dogmático. Se trata de un análisis riguroso que como mínimo debe hacer pensar y reflexionar y abrir debates desapasionados sin meter por medio ideologías ni creencias. Sea como fuere, hemos de reconocer que el origen y desarrollo de la vida y del propio Universo sigue siendo para nosotros un misterio, pese a que desde hace milenios se han formulado interpretaciones religiosas, propuestas filosóficas y teorías científicas.

En fin, recomiendo el visionado de este documental herético para que cada cual extraiga sus conclusiones. Debo decir, empero, que algunos detalles o enfoques no me han convencido y que quizás se debería haber dado cancha a los científicos oficialistas, pues aunque el tratamiento del neo-darwinismo es veraz y ajustado a las tesis oficiales, siempre es de agradecer un contraste de pareceres equilibrado.



6 comentarios:

Piedra dijo...

Por fin lo he podido ver entero.
Creo que es bastante útil para entender, no tanto de donde venimos, sino de donde no.

Efectivamente debería entenderse que el no aceptar teorías que no se sustentan en hechos probados o que no son demostrables o que directamente han sido refutadas, no significa necesariamente aceptar a pies juntillas otra determinada explicación. Pero ya se sabe, a determinadas personas les gusta resumir las opciones a dos y solo dos.

Un saludo.

Xavier Bartlett dijo...

Mejor no lo podías haber dicho. En efecto, estas críticas refutan el darwinismo y sus mecanismos de evolución, pero la explicación del diseño inteligente no es capaz de explicar cómo sucedió todo: sólo dice que hay "diseño" y que proviene de un ser "inteligente". Y si vamos directamente al creacionismo, pues entraríamos en los relatos míticos o religiosos,que tampoco resultan satisfactorios.

Particularmente opino que la materia es una mera creación de la conciencia, pero cómo funciona esa conciencia y cómo es capaz de transformar la energía (luz) en una realidad natural tan rica y diversa es algo que se me escapa. Lo que no veo defendible es que el caos y el azar sean capaces de crear nada "ordenado"; es absurdo. Considero que el darwinismo ha hecho todo lo posible para eliminar a Dios, la conciencia, la espiritualidad y cualquier explicación metafísica de nuestra existencia, pero no tiene siquiera pruebas científicas reproducibles que avalen su teoría y han tenido que recurrir a las tácticas de sus "enemigos": la pura fe.

Saludos,
X.

Ismael dijo...

Rupert Seldrake dice que analizando los componentes de una radio o televisor, nunca se comprenderá su funcionamiento.....

Xavier Bartlett dijo...

Gracias Ismael

Exacto. Es puro mecanicismo, no comprenden (o no quieren comprender) lo que hay más allá. El problema es que ni siquiera describen bien la radio o el televisor... ajustan las pruebas a la teoría y encima te dicen que son científicos.

saludos,
X.

Enric Sola dijo...

Apreciado Xavi.

Valoro mucho el trabajo honesto, valiente y riguroso que desarrollas en tus dos blogs. Pero tengo un problema: no se me ocurre el significado que para ti puede tener el término “conciencia” cuando apelas al mismo para explicar la generación o creación de lo material o de la realidad natural.

En su sentido generalmente aceptado, “conciencia” significa –más o menos- la percepción y el conocimiento que cada uno tiene de sí mismo y del entorno en que vive. Entiendo que mi conciencia es el resultado de la interacción de mi cuerpo (con sus características anatómicas y capacidades cognitivas) con un entorno físico y social que tiene una realidad completamente independiente de mí (por lo que la Luna no deja de existir cuando yo dejo de mirarla, y el planeta Tierra ya existía antes de que yo naciera y seguirá existiendo después de que yo haya muerto).

Cuando hablas de una conciencia que está creando la materia o la realidad natural (por tanto la Luna y la Tierra entre otras muchas cosas) a partir de la luz, pienso que debes referirte a algún ente trascendente cuya naturaleza o supuestos atributos se me escapan…pero -en cualquier caso- a algo muy distinto a lo que suele entenderse generalmente como conciencia.

Te ruego disculpes la extensión del comentario.

Xavier Bartlett dijo...

Apreciado Enric

Un placer saludarte después de tanto tiempo y gracias por seguir mis blogs. El tema de la conciencia daría para mucho, pero básicamente mi visión es que no se trata de un producto del cerebro, sino de lo que los físicos cuánticos llamarían "el observador", el que observa la realidad supuestamente objetiva, pero teniendo en cuenta que no hay separación entre observador y observado, pues son la misma cosa, o dicho de otro modo, el observador "crea" lo observado, que es parte de sí mismo.

En efecto, como tú sugieres, conciencia se referiría a una entidad trascendente, llámale "Dios", pero no en el sentido religioso, sino filosófico o científico. En este sentido, pienso que las creencias hindúes se acercaron mucho más a esa relación directa entre la conciencia y Dios, dando por hecho que no hay Dios por encima de nosotros; nosotros mismos somos un manifestación de Dios, el llamado Atman.

Una abraçada, i gràcies un altre cop,
Xavi