Introducción
Desde hace ya tiempo la
arqueología nos ha revelado la existencia en el pasado de ciertos individuos
con cráneos que –como poco– podríamos calificar de muy inusuales. No se trata
exactamente de la típica dolicocefalia, rasgo común en muchas personas aun en
la actualidad, sino de cráneos extraordinariamente alargados (o abombados hacia
atrás) que se salen de los parámetros habituales. La arqueología y la
antropología convencionales han explicado la existencia de tales cráneos en el
marco de una antigua costumbre de diversos pueblos primitivos de alargar
artificialmente el cráneo mediante la aplicación de un entablillado[1]
en los niños pequeños, de tal modo que según va creciendo la criatura, el
cráneo –sometido a fuerte presión– se ve forzado a tomar una forma marcadamente
achatada o alargada. Esta práctica estuvo extendida en diversos puntos del
globo hasta épocas muy recientes, desde el Congo (África) hasta la Melanesia,
en el Pacífico.
Hasta aquí podríamos decir que
“todo normal”, pero lo que ocurre es que varios autores alternativos han
señalado que, aun reconociendo que este fenómeno cultural existe desde hace
siglos y no admite discusión, en muchos casos de cráneos hallados en antiguas
tumbas, el volumen craneal es espectacularmente más grande que el del Homo
sapiens normal, hasta el punto de poder hablar de cabezas cónicas. Dicho de
otro modo, el entablillado puede modificar la forma original del cráneo pero no
aumentar su tamaño, esto es, no justifica que éste tenga un volumen bastante
superior al habitual.
En efecto, la arqueología
alternativa lleva décadas viendo cosas raras en estos extraños
individuos, que también han sido considerados como posibles casos de patologías
o malformaciones genéticas específicas. No obstante, tal singularidad o
excepcionalidad se vendría abajo ante la cantidad y concentración de estos
ejemplares en determinadas comunidades, como por ejemplo en la región de
Paracas (Perú) o en la isla de Malta. Lo cierto es que estos cráneos aparecen
en varios lugares del mundo (Norteamérica, Sudamérica, Rusia, Malta, Egipto...)
y han producido cierta perplejidad en los investigadores, dado que muestran
unas anormalidades similares que se
repiten de forma constante y que suelen ir acompañadas de otros rasgos
peculiares, lo que ha dado lugar a la especulación de que estamos ante una raza
humana distinta, con algunas características genéticas bien diferentes de las
del Homo sapiens.
![]() |
Cráneos de H. sapiens y H. neanderthalensis |
Por de pronto sabemos que en la
lejana prehistoria, los humanos tuvieron una gran capacidad craneal que fue
decreciendo según avanzaba el Paleolítico (en sus etapas media y superior).
Así, se sabe que el volumen craneal
medio de los neandertales y de los sapiens arcaicos –entre ellos, los
Cro-Magnon– oscilaba entre los 1.500 y los 1.700 cm.3 aproximadamente,
frente a la media del sapiens moderno de unos 1.400 cm.3. Sin
embargo, los individuos con cráneos alargados presentan volúmenes enormes que
se sitúan bien por encima de los 2.000 cm.3, hasta alcanzar incluso
los 2.500. Pero, aparte del volumen, estos cráneos presentan características
tan inusitadas como las órbitas oculares más grandes, la ausencia de sutura
sagital[2],
el marcado desplazamiento hacia atrás del foramen mágnum[3]
o el arco zigomático[4]
muy pronunciado. Finalmente, cabe destacar que estos cráneos a veces presentan
restos de pelo rojo o rubio y que forman parte de esqueletos de gran altura. De
hecho, se tiene noticia de la presencia de estos cráneos en tumbas de túmulo de
Norteamérica (la llamada cultura de los Mound Builders) excavadas desde
el siglo XIX, que algunos autores alternativos atribuyen a antiguos gigantes,
individuos bien por encima de los dos metros y en ocasiones por encima de tres[5]. Por cierto, también existen rumores (no
contrastados) de que el famoso rey Pakal de Palenque –cuya tumba se excavó hace
más de medio siglo– era un gigante de 2,70 metros con seis dedos en manos y
pies y con un pronunciado cráneo cónico.
Hipótesis sobre el origen de estos cráneos
La arqueología convencional ha
pasado de puntillas sobre estos cráneos, no dándoles excesiva importancia y
atribuyendo las anormalidades a los argumentos ya expuestos, sobre todo
haciendo hincapié en la consabida deformación artificial. Sin embargo, algunos
investigadores independientes no comparten esta visión, y creen que los cráneos
alargados forman parte de una página aún no escrita de nuestra historia más
remota, si bien difieren al interpretar la naturaleza de este fenómeno.
Lo que tienen en común estas
opiniones heterodoxas es la convicción de que, por un lado, estamos ante unas
pequeñas comunidades con rasgos genéticos propios, distintos a los de la
población humana “normal” y, por otro, que las versiones oficiales del
entablillado y las patologías no se sostienen. Ahora bien, a la hora de
profundizar en los orígenes de estos cráneos anómalos, aquí ya hay valoraciones
para todos los gustos. Mientras algunos autores apuestan por hablar de una
antigua élite humana de origen desconocido, tal vez surgida de una hipotética
serie de mutaciones, otros plantean abiertamente que tales individuos no eran
humanos, o sea, que eran seres extraterrestres o –al menos– híbridos de humano
y alienígena. Vayamos, pues, por partes y estudiemos ambas propuestas.
![]() |
El libro de M. Pizzuti |
Como ejemplo de la primera
corriente, tenemos al investigador italiano Marco Pizzuti, que abordó este tema
en su libro Descubrimientos arqueológicos no autorizados[6].
Pizzuti, al igual que otros autores anteriormente, presta atención a las
imágenes de algunos faraones o miembros de la realeza egipcia con cabezas muy
alargadas, como por ejemplo la famosa familia de Akenatón[7],
representada según el típico canon estilístico de El-Amarna. Pero tales rasgos
podrían ser mucho más antiguos, porque en las excavaciones realizadas por el
egiptólogo inglés Walter Emery (sobre todo en Saqqara) ya habían aparecido
tumbas de individuos con estos cráneos, datadas en la época predinástica. Pero
hay más, según apunta Pizzuti. En Mesopotamia tenemos muchas antiguas
estatuillas de ciertos individuos de carácter divino o semidivino, una especie
de Diosas-Madre con cráneo muy alargado y rostro de serpiente. Además, Pizzuti
se fija especialmente en los cráneos de Malta, en particular los del hipogeo de
Hal Saflieni, un lugar de culto dedicado a la Diosa-Madre. Estas gentes de
grandes cráneos estarían relacionadas con el espectacular periodo megalítico de
la isla, que los expertos datan tradicionalmente en el Neolítico, pero que
Pizzuti sitúa en una época bastante anterior, a partir de ciertos indicios
arqueológicos y geológicos.
![]() |
Cráneo de la familia de Akenatón (Egipto) |
Para el autor italiano, todos
estos individuos pertenecerían a una estirpe o casta dirigente de carácter
político-religioso –a la que llama “sacerdotes-serpiente”– que mantenía su
aspecto atípico mediante la celosa conservación de su genética, lo que se
traducía en una estricta endogamia, algo bien distintivo de la antigua realeza
egipcia pero en general de toda la realeza hasta prácticamente nuestros días.
Dicha estirpe estaría extendida por diversos lugares del planeta y no tendría
relación genética con la población súbdita. Así, Pizzuti –citando a Emery–
concluye que la antigua estirpe pre-dinástica egipcia tenía rasgos nórdicos[8]
y que por ello no sería oriunda de Egipto. En cuanto a su origen, podría estar
relacionada con los míticos Shemsu Hor (“Seguidores de Horus”),
gobernantes de Egipto durantes miles de años antes de la llegada de la primera
dinastía “histórica”. En todo caso, según Pizzuti, esta casta se habría
conservado pura y aislada durante milenios hasta que empezó a mezclarse con la
aristocracia local, tanto en Malta como en Egipto, hacia el 2.500 a. C.
En cuanto a los defensores de la
intervención de seres no humanos, su versión de los cráneos alargados pasa por
la irrupción de una raza alienígena en los asuntos terrestres en algún momento
de nuestra prehistoria. Para estos autores, las cabezas cónicas serían propias
de una raza extraterrestre y los casos históricos de elongación artificial de
cráneos serían precisamente un intento de las élites gobernantes de parecerse a
los antiguos reyes-dioses venidos del espacio. En este sentido
sabemos que ya en varias culturas y civilizaciones antiguas (el valle del Indo,
Sumer, Egipto, los olmecas, los mayas, los incas, etc.) se practicó este tipo
de deformación.
Sobre estas teorías no hay mucho
que explicar, pero en pocas palabras podemos decir que la mayoría de ellas se
inspiran en el trabajo de Zecharia Sitchin y otros autores afines, que
consideran que los dioses sumerios Anunnaki eran los mismos Nefilim de la
Biblia, ángeles caídos a la Tierra, que posteriormente dieron lugar a la mítica
raza de gigantes. Por ejemplo, en esta línea tenemos al autor americano L. A.
Marzulli, que insiste en la tesis de que los individuos de Paracas eran los
híbridos Nefilim (resultado de la unión de las hijas de los hombres con los
hijos de los dioses), a partir de la combinación de los datos científicos con
los relatos bíblicos. Asimismo, hay incontables webs de ufología y de ciencias
ocultas que de vez en cuando sacan a la luz noticias sin ton son, como el
supuesto hallazgo de tres cráneos alargados ¡en la Antártida!, que indefectiblemente
han de ser de alienígenas[9].
En cualquier caso, las
argumentaciones para intentar demostrar que los cráneos no son propios de este
mundo reinciden en la gran extrañeza o excepcionalidad de los casos y en la
improbabilidad de que sean deformaciones artificiales o mutaciones aleatorias.
Pero, por supuesto, para tratar de sustentar estas hipótesis y despejar las
incógnitas, los partidarios del origen extraterrestre de los cráneos debían
recurrir a pruebas aportadas por una ciencia más dura o empírica, y esto
es lo que ha sucedido –a su parecer– con unos recientes análisis de ADN,
obtenidos a partir de muestras de los cráneos de Paracas, que pasamos a
comentar en el siguiente apartado.
Los recientes (y polémicos) análisis de ADN
![]() |
Cráneos alargados del Museo de Paracas |
El investigador norteamericano
Brien Foerster se ha interesado especialmente por los cráneos de la península
de Paracas (Perú), y su enfoque se sitúa en las hipótesis extraterrestres; de
hecho, él es colaborador asiduo de la serie Ancient Aliens. Pues bien,
estos cráneos –e individuos– fueron hallados en tumbas de una gran antigüedad
excavadas a finales de los años 20 del pasado siglo por el arqueólogo peruano
Julio Tello (1880-1947). Este reputado experto creía que dichos restos humanos
pertenecían a la antigua cultura megalítica de Chavín de Huantar, a partir de
ciertas semejanzas en los artefactos e iconografías, y que no había que
atribuirles una antigüedad superior a los 3.000 años, pero Foerster señala que
nunca se han identificado tales cráneos en la zona de Chavín y que se han
hallado en Paracas útiles de piedra de hasta 8.000 años de antigüedad. Al
parecer, los habitantes de Paracas eran básicamente pescadores, pero –a juicio
de Foerster– podrían haber sido navegantes en épocas muy antiguas. En todo
caso, los estudios sobre esta cultura apenas han avanzado desde la intervención
de Tello, y gran parte de la zona arqueológica –el llamado Cerro Colorado,
donde estaba enterrada la clase dirigente y sacerdotal– no es accesible al
público para prevenir, según las autoridades, el saqueo sistemático de este
lugar.
Así las cosas, en 2013 Foerster
se planteó ir más lejos y para ello pidió al propietario del Museo de Paracas,
don Juan Navarro, que le permitiera extraer unas muestras de los cráneos alargados[10]
para ser analizadas con la más moderna tecnología bioquímica. Esta empresa fue
impulsada gracias a la financiación conseguida por el ya mencionado Marzulli, e
implementada por unos laboratorios de EE UU y Canadá, los mismos que
habían realizado las pruebas sobre otro controvertido cráneo, el llamado Starchild[11].
Los resultados de los análisis se dieron a conocer en 2014 y levantaron
–como era de esperar– una gran polémica. Según Foerster, las pruebas preliminares
llevadas a cabo sobre la muestra 3A, de la cual se extrajo el ADN mitocondrial
(sólo procedente de la madre), revelaron la presencia de mutaciones
desconocidas hasta ahora en humanos, primates o cualquier otro animal. Esto
sería prueba fehaciente de la existencia de unas criaturas diferentes de los
conocidos sapiens, neandertales o los recientes Denisovanos, y que
–dadas las fuertes disimilitudes– no podrían cruzarse con los humanos
“normales”, lo que les habría llevado a una cerrada endogamia y posterior
degeneración.
Naturalmente, ante estas
proclamas, los “escépticos oficiales” y los académicos saltaron a la yugular de
Foerster, poniendo de manifiesto su falta de profesionalidad, su relación con
Pye (otro creyente en intervenciones alienígenas) y el sospechoso anonimato del
técnico genetista que realizó las pruebas. Además, le recordaron que la
deformación artificial de los cráneos en varias culturas es un hecho
antropológico harto conocido y que también se debía contemplar la enfermedad de
la craneosinostosis, una anomalía bien estudiada por la comunidad científica. Y
finalmente, los críticos aducían que la no explicación de determinados rasgos
genéticos (y eso aceptando que las pruebas de ADN se hubiesen efectuado
correctamente[12]) no
implicaba de ningún modo la presencia de una raza alienígena en nuestro
planeta.
¿Una pista sobre el origen de los cráneos?
Si aparcamos por un momento las
tópicas menciones a extraterrestres, Nefilim o dioses de cualquier tipo,
veremos que sin embargo los análisis de ADN arrojaron otros datos que sí
podrían tener un notable significado arqueológico, bastante menos “etéreo” que
el recurso a los alienígenas, y siempre dando –obviamente– un mínimo voto de
confianza a la calidad científica de los análisis realizados.
![]() |
Cráneo de Paracas con restos de cabellera |
Por otro lado, Foerster insiste
en que la presencia de pelo rojo o rubio en la población nativa americana es
del todo inusual, porque se sabe que los indios son de pelo oscuro, en todo el
continente. Esta característica identificada en los cráneos alargados sería
prueba de la intrusión de gentes venidas de tierras lejanas; para ello solicitó
los servicios de dos expertos en temas de cabello, que confirmaron que no había
habido decoloración y que el pelo analizado era un 30% más fino que el de la
población nativa americana, lo cual es propio del pelo rojo o rubio.
Se podría objetar aquí que los
datos de Foerster son erróneos o sesgados, pero lo cierto es que tenemos otros
datos que apuntan en una dirección parecida. Así, cabe reseñar que un estudio
genético sobre el ADN de la comunidad india norteamericana realizado en 1997
reveló la existencia de un pequeño porcentaje de individuos que poseen un grupo
muy extraño de ADN mitocondrial (“haplogrupo X”) que sólo existe en unas pocas
zonas de Europa y Oriente Medio. ¿Coincidencia? Además, pruebas posteriores
demostraron que este ADN atípico no provenía de la época de la conquista
europea, sino de una población foránea que llegó a América hace 36.000-12.000
años[13].
En suma, estaríamos apuntalando la tesis de que determinadas gentes venidas de
allende los mares se instalaron en América hace muchos miles de años, desmontando
la clásica versión del “descubrimiento” a cargo de Colón, que aún persiste como
teoría científica válida en el mundo académico.
Conclusiones
Al estudiar el tema de estos cráneos me he encontrado con
muchas conexiones con otro asunto polémico, el de los gigantes, que ya traté
extensamente en este mismo blog. Las pruebas e indicios apuntan en direcciones
semejantes, si bien la falta de estudios sistemáticos y la reticencia del mundo
académico a adentrarse en ciertas vías heterodoxas dificulta bastante cualquier
investigación seria. Lo que parece que podemos afirmar con seguridad es que
existe un cierto porcentaje de antiguos cráneos alargados que no es fruto de
deformaciones artificiales, sino que constituye un rasgo genético propio, y por
lo tanto estaríamos hablando de dos fenómenos diferentes, siendo la deformación
una consecuencia del contacto con las gentes de los cráneos alargados
“originales”. Por otro lado, la existencia de niños muy pequeños, incluso fetos[14],
con cráneos alargados demostraría que estamos ante una característica natural
en ciertos individuos.
En cuanto al hipotético conjunto de mutaciones que pudo
haber dado lugar a esta raza, es poco menos que vender humo, pues hoy por hoy no hay
pruebas científicas que puedan sustentar esta tesis. A su vez, las
malformaciones genéticas excepcionales –ya lo sabemos– pueden existir, pero
cuando van todas en la misma dirección y en tantos individuos y en lugares tan
distantes entre sí tenemos que reconocer que la hipótesis patológica tiene una
base más bien endeble.
Por último, cualquier mención a
alienígenas o a Nefilim puede parecernos una fácil salida de tono, y por
desgracia hay que reconocer que se ha hecho mucho espectáculo y negocio sobre
esta cuestión, sobre todo a base de falacias y especulaciones. Pero, sea como
fuere, lo que tenemos entre manos es una raza desconocida presente en nuestro
mundo hace miles de años, que desapareció o degeneró, y que no sabemos cómo
conectarla con los humanos modernos. Con todo, no podemos despachar la cuestión
con el dogma y la negación; está claro que esta raza tuvo que venir de algún
lugar; de este planeta, de otro, o de otra dimensión, y aquí no deberíamos
cerrar ninguna puerta antes de tiempo. La buena arqueología alternativa
requiere rigor y prudencia, pero también precisa de apertura de miras porque si
no nos quedaremos estancados en las “tranquilas aguas” del paradigma imperante.
© Xavier Bartlett 2016
[1] Normalmente
consiste en presionar el cráneo con dos tablas de madera y una pieza de tela
bien apretada. La duración de esta práctica se sitúa entre los seis meses y los
tres años de edad.
[2] Esta
característica es considerada por la medicina como casi imposible y es
compartida por los cráneos de Paracas, Malta y Egipto
[3] Punto de
unión o articulación entre el cráneo y la columna vertebral.
[4] El hueso de
la mejilla.
[5] La
arqueología académica no reconoce la existencia de tales gigantes, pero la gran
mayoría de restos humanos de estas tumbas ha desaparecido o no está disponible
para su estudio o exposición, lo que ha levantado graves sospechas de
ocultación entre los investigadores independientes.
[6] PIZZUTI, M. Descubrimientos
arqueológicos no autorizados. Ed. Obelisco. Barcelona, 2013.
[7] Por otro
lado, en bastantes casos, los restos de momias reales egipcias no son de
cráneos enormes, pero sí muy marcadamente dolicocéfalos.
[8] Por ejemplo,
una altura media muy superior a la de los nativos, constitución robusta y pelo
claro.
[9] Véase:
http://www.ufosightingsdaily.com/2016/07/alien-remains-in-antarctica-three-new.html
[10] Las
muestras incluían fragmentos de hueso, dientes, pelo y piel.
[11] Cráneo
anómalo hallado en el siglo XX en México e investigado a fondo por el autor
alternativo Lloyd Pye. Para más detalles, véase: https://somniumdei.wordpress.com/2016/03/16/el-extrano-starchild-rareza-biologica-o-ser-hibrido/
[12] Muchos
escépticos derriban directamente todas las afirmaciones heterodoxas al
considerar que los análisis presentados por Foerster no tienen ninguna validez
o credibilidad científica, dando por hecho que se cometieron errores o que las
muestras estaban contaminadas.
[14] Por
ejemplo, recientemente se dio el hallazgo en Bolivia de dos esqueletos: una
joven madre y un feto de entre 7 y 9 meses, ambos con marcado cráneo alargado.
[15] No debe ser
casual que exista una más que notable casuística megalítica en Perú, Malta y
Egipto, coincidiendo con la aparición de estos cráneos extraordinarios.
[16] Ello podría
presuponer que su dispersión por diversos rincones del planeta desde épocas muy
antiguas se debería a una difusión a partir de un hipotético centro, más que a
núcleos autóctonos independientes.
22 comentarios:
Huesos diferentes formando el cráneo, (a un cráneo humano), huesos más gruesos, ADN no humano, volumen muy superior al humano, esqueletos gigantes, pelo de tipo y color inusual en las zonas donde aparecen los cráneos, pertenencia a la élite del país de sus integrantes...
En fin, que está claro que no hay nada extraño, y quien diga lo contrario en un magufo, jejejeje
Es cierto que hay pueblos que deforman sus cabezas, ¿Pero porqué lo hacen, en recuerdo o en honor de quien? -Es otra pregunta que hacerse.
Saludos.
Estimado Piedra
En este tema hay muchas piezas sueltas y sobre todo falta de investigación, pero los datos son los que son y la arqueología convencional o no se quiere meter ahí o recurre a los argumentos de siempre... pero es evidente que hay demasiados indicios que apuntan a que hay algo muy anormal en este fenómeno, que se nos escapa.
Sobre las deformaciones artificiales parece que eran un rasgo distintivo de las élites o aristocracias de los pueblos que la practicaban, justamente para parecerse a los antiguos reyes-dioses que les precedieron. Pero, en fin, ya se sabe, para el mundo académico la mitología es mitología y punto.
Saludos,
X.
Gracias Xavier por este fantástico artículo, con la calidad habitual, tratando uno de los temas que me fascinan. Creo que en este tema se podría encontrar una de las claves que arrojarían luz sobre nuestro pasado, a poco que la ciencia se librara de sus dogmas y se dedicara a investigar "todo" y no solo lo que encaja con la historia que han montado. En casos como este me entristece aun mas su actitud, porque las pruebas están ahí, para el que las quiera analizar, pero siguen sin quererlo ver, mirando para otro lado.
Saludos, y gracias de nuevo por tu trabajo.
Apreciado Argimiro,
Muchas gracias por tu amable comentario. En efecto, en este asunto nos volvemos a encontrar una vez más con la polarización de visiones: por un lado, el dogma que todo lo quiere hacer encajar en la comodidad del paradigma y por otro algunas teorías que a veces pecan de fantasiosas o demasiado arriesgadas, cuando todavía no tienen sólidos datos. De todas formas, las anomalías están ahí y alguien tendrá que investigarlas con rigor y seriedad para poder avanzar en la controversia.
Saludos,
X.
Excelente post. Este tema me interesa desde hace algún tiempo. No creo en la hipótesis extraterrestre, pero sí que fueron otra especie del género homo.
Y que seguramente tuviesen bastante influencia religiosa sobre los sapiens. Es bastante sospechoso ver cómo en prácticamente todas las culturas antiguas se representaba a los dioses y gobernantes con cráneos largos o sombreros con la misma forma.
Además si fueron grandes navegantes, explicaría la conexión entre la cultura egípcia y la americana, y los mapas, y muchas más cosas.
Lo del volumen craneal y el único hueso parietal deberían ser prueba suficiente para demostrar que no son sapiens, pero... ¿y si esos datos son falsos? Yo no me fio mucho de fuentes como Pye.
Hace falta asegurar esos datos.
Además creo que todos los que intentan demostrar que son extraterrestres lo que hacen es desvirtuar el tema y le terminan haciendo el trabajo a los que intentan tapar esto.
Amigo Cobalt
Gracias por tu comentario. Coincido contigo en que en cuanto sale algo raro en el pasado, los partidarios de los "ancient aliens" ponen ahí a los ET, tengan o no tengan pruebas mínimanente aceptables, lo cual desvirtúa -y mucho- la validez de su enfoque. Además, a menudo se muestran tan o más dogmáticos que los académicos.
No obstante, yo los cito porque son una parte notable de la actual arqueología alternativa y porque a veces sacan a la palestra detalles o puntos interesantes aunque los enfoquen incorrectamente. Por de pronto, yo creo que deberíamos hablar simplemente de "no sapiens", porque "lo humano" y "lo terrestre" es muy diverso. (Por cierto, los propios académicos meten dentro del mismo género Homo desde los floresiensis hasta los neandertales pasando por los erectus, que tienen fuertes diferencias morfológicas entre sí).
Un saludo,
X.
Mi pregunta:
¿ Con estos craneos alargados se encontrarón los esqueletos correspondientes ? ¿ Muestran estos esqueletos algunas anomalías ?
¿Quién lleva actualmente la investigación más seria y fidedigna sobre el caso de los craneoa alargados?Gracias por su respuesta.
Elen
Amiga Elen,
Más bien tengo poca información acerca de los esqueletos, pero parecen ser básicamente "normales", a excepción de datos sin contrastar sobre individuos de cráneos elongados, alturas enormes y seis dedos en manos y pies. Esta casuística se refiere a los supuestos "gigantes" hallados principalmente en Norteamérica, pero la mayoría de noticias son bastantes antiguas (siglo XIX e inicios del XX) y confusas. Además, si queda algo de esos restos, están bajo llave del Smithsonian, que no los expone por criterios museísticos y culturales.
Sobre los investigadores del tema, está obviamente Foerster y otros autores alternativos. No me consta que haya investigaciones específicas por parte de expertos académicos, ya sean antropólogos, arqueólogos o médicos, y lo cierto es que -como se cita en el texto- la comunidad científica apuesta por deformaciones genéticas excepcionales o bien elongaciones artificiales de tipo ritual. Realmente se me hace difícil decir quién lleva a cabo una investigación "seria y rigurosa", dependiendo de lo que entendamos por estos términos y los prejuicios que hay detrás de ellos. Como yo creo que hay prejuicios y sesgos tanto en alternativos como en académicos, pienso que la casa está por barrer.
Un saludo,
X.
Muchas gracias Xavier por este post y por el blog en general. Da gusto leerte y a pesar de llevar muchos años leyendo e investigando estos temas, no he encontrado a ningún autor que explique las cosas con la rigurosidad con la que lo haces tú.
Enhorabuena y muchas gracias de nuevo por el esfuerzo.
Estimada Beatriz,
Muchas gracias por tus amables palabras. Bueno, si conoces mi perfil ya ves que provengo del ámbito científico arqueológico y eso me hace ser más crítico con todas las propuestas. Además me tomo mi tiempo para documentarme y redactar los temas, ver todas las posiciones y luego tratar de sacar alguna conclusión, pero desde luego no pretendo sentar cátedra, sólo hacer reflexionar.
Pienso que todo es discutible y hay que ser abierto, pero siempre con rigor y seriedad. Por desgracia, mucha gente ha hecho de la arqueología alternativa un puro espectáculo, y con eso sólo siembran el descrédito en esta disciplina.
Saludos,
Xavier
Un gusto leer tu analisis y las opiniones.
Me gustaría comentar que paralelamente a estas incognitas a cerca de la convivencia de las elites gobernantes con personajes con características de craneos diferentes. Vemos construcciones monumentales cuya consntrucción con la mas avanzada tecnica actual, es casi imposible.
Soy arquitecto, y me gusta viajar.
He visto las ruinas de Atenas, las piramides de egipto, el gran templo de Jerusalem y las piramides Mayas y Astecas.
No encuentro respuesta a la tecnica utilizada para los cortes y encantres de esas piedras de tamaños monumentales y pesos descomunales.
En el gran templo de Jerusalem he medido una, cuyo volumen superaba los 11 mts. De largo, 3 mts de altura y 2,5 de profundidad. Colocada en la muralla, con traba hacia los laterales y continuando hacia arriba y abajo casi sin intersticio en la junta.
Los periodos de la historia en que se datan esas construciones van en egipto desde mas de 3000 años antes de nuestra era hasta los mas reciente en América, previa a la llegada de Colón.
Nuestro conocimiento de la história, se basa en la transmición de padres a hijos, la biblia, y ĺo tallado en los mismos monumentos. Pero yodo ello esta sujeto a la interpretación coyuntural del conocimiento de la época de su allazgo e interpretación.
Recien ahora gracias a lo maravilloso de Internet, podemos en forma rapida interrelacionar conocimientos tan diversos simultaneamente.
Es maravilloso vivir en esta época, para poder ser testigos de este análisis que sin duda nos llevara a nuevos puntos de vista y seguramente nos acercara a la verdad.
Gracias pormpermitirnos opinar.
Daniel Jamui. Buenos Aires. Argentina.
Amigo Daniel
Muchas gracias por el extenso comentario. En fin, no resulta nada nuevo escuchar opiniones de técnicos (arquitectos, ingenieros, etc.) que se maravillan ante las proezas de los antiguos, cuando supuestamente éstos tenían unos métodos y unos utensilios bastante limitados. De hecho, hay muchas pruebas de alta tecnología en el mundo antiguo, y la arqueología académica mira para otro lado. Yo me limito a exponer esos problemas y esas controversias, aunque reconozco que desde el lado alternativo no siempre se tienen respuestas adecuadas.
Saludos cordiales para toda la gente de Argentina
X.
Humanos, eran humanos.
De alienigenas, nada, un pulpo es terrestre y no tiene craneo con 2 ojos, nariz, etc.
Primates, eran primates.
¿Y hAcer nacer con ingenieria genetica un ser de este tipo?.
Hace un año, se publico el tipo de genes involucrados en lacreacion del cortex humano.
Su inmenso cerebro pudo ser creado por otros genes.
Gracias por el trabajo
Gracias amigo anónimo
En este artículo me he limitado a exponer las teorías al respecto y las anomalías presentadas, con las debidas argumentaciones, que yo puedo compartir o no. Por lo demás, todo lo que aparece en la Tierra es "terrestre" y aquí podríamos zanjar la discusión. Otra cosa es que quizá no conozcamos bien todo lo que ha pasado en nuestro planeta desde hace miles de años.
Saludos
Señores, es un hecho comprobado que la cultura madre del continente americano se sitúa en el Perú actual en Caral, Supe, al norte de Lima, 200 KM.cuya antigüedad se remota a mas de 5000 años y por lo tanto, coincidentes con las culturas madres de Asia, África y Medio Oriente, la cultura Nazca es posterior y se estima en 3000 años de antigüedad, por el momento no se ha encontrado aun vestigios de cráneos alargados, sea por mano del hombre o de la mano de Dios, de hallarse restos de cráneos alargados o gigantes, nos obligara a replantear las viejas hipótesis europeas de creerse los pobladores de América, pues cuando Caral era ya una cultura autóctona madre, el hombre europeo no pasaba de ser bárbaros cazadores cavernarios, luego es conocido que las culturas peruanas eran navegantes y bien pudieron llegar a la Antártida y por todo el Pacifico Sur, los ADN de los hombres andinos y sus fenotipos son únicos para poder vivir en alturas de 5000 msm. con corazones y pulmones gigantes comparados con los hombre costeño o selvático, entonces porque dudan que hayan existido peruanos con mayores capacidades craneales, capaces de edificar Caral, Chavin, Chan Chan, Sacsahuaman, Machupicchu, Tiahuanaco, etc, dominar, la piedra, las aguas, domesticar la flora y fauna local conocer la astronomía, la medicina y la cirugía, las artes, ect entre otras tantas maravillas anteriores a Europa, en una cultura de la Paz y no de las guerras como sus contemporáneas en el Orbe. Roque.
Apreciado Roque,
Gracias por su extenso comentario. En efecto, Caral es una antiquísima cultura americana, pero en este mismo blog ya traté el tema de Tiahuanaco, que podría pasar por ser la civilización americana primigenia, aunque el estamento académico no lo reconoce, pues la sitúa en una época "reciente". En cuanto a la antigüedad de Caral, si aceptamos su cronología convencional, eso pone a los "bárbaros europeos" en el Neolítico, no el Paleolítico de cazadores-recolectores.
Saludos
Gracias Xavier por su acotación, sin embargo se creía por la tradición recogida por los cronistas españoles, que la cultura Tiahuanaco que floreció con centro en el lago Titicaca, era la cuna de la civilización creada por Manco Capac y Mama Ocllo entre otras como la de los hermanos Ayar, pero dichas narraciones no tenían valor científico, como lo es la Cultura Caral que echa por tierra que la vida cultural andina se formo en la costa y no en las alturas andinas, aunque luego se fueron dando las culturas pre Incas como los Huari, los Quelap, los Amazonas, los Chavin, los Sipan y los Sican, etc que ya se ubican en los Andes próximos a la influencia Caral. mientras el Imperio Inca que abarco desde Pasto en la Hoy Colombia, todo Ecuador, Perú hasta el Rio Maule en la chile y el Alto Perú hasta las mesetas argentinas, no pasan del milenio anterior y son el corolario de mas de 4000 años de avance cultural que hasta hoy nos continua asombrando, fuerte abrazo. Roque.
Muchas gracias Roque
Poco más que añadir a su aportación. Sobe la antigüedad del hombre y de la civilización en América existen aún muchas controversias, pero el estamento académico no se mueve de las cronologías y conceptos fijados hace muchas décadas. A este respecto, creo que le podrá interesar un artículo de este mismo blog: https://laotracaradelpasado.blogspot.com/2019/06/los-secretos-del-lago-titicaca.html
Saludos,
X.
Muchas gracias por todo su trabajo Xavier. Da gusto leer artículos serios y objetivos.
Al respecto de los cráneos alargados, tengo un libro antiguo de Tiahuanaco donde muestra fotos de los mismos tipos de cráneos. Hay registro de eso o sólo de Paracas?
La misma consulta sobre Sumeria, Mesopotamia. También aparecne artículos señalando su existencia en aquel lugar. Tiene antecedentes de ello?
Saludos desde el sur e Chile
Alejandro del Pino
Estimado Alejandro
Muchas gracias por su comentario y por seguir este modesto blog. En efecto, el tema de los cráneos alargados va mucho más allá de Paracas y se puede localizar en varios lugares de Sudamérica y también de Norteamérica, así como en regiones tan alejadas como la isla del Malta, en Europa.
Sobre Sumeria en concreto no tengo noticia, pero sí había cráneos semejantes en el antiguo Egipto. Eso sí, existen en Mesopotamia antiguas estatuillas que representaban (supuestamente) a "divinidades" con grandes cráneos. No obstante, dada su falta de realismo, la ciencia académica las considera como ídolos nacidos del mito sin ninguna relación con seres reales de carne y hueso.
Saludos especiales a todos los lectores de Chile, donde tengo familia
Xavier
Impresionante. Lisa y llanamente un hermoso y contundente análisis. En mi opinión todo lo que conocemos a niveles tecnológicos inclusive hace no más de 200 años atrás nos hubiera sonado también a fantástico y ciencia ficción. (Esto lo digo por las hipótesis de los posibles tangibles dioses venidos de los cielos. (Por no llamarlos aliens) . Vamos a dejar eso aparte por no desviar ni desvirtuar el tema. Ok. No tenemos pruebas fehacientes. Hoy me vale pero no me cierro a ello tampoco. A lo que voy, es que aún así, hay casuisticas que hablan por sí solas...conectan de una forma u otra y cada vez más entre sí aún siendo puntos distintos en la geografía de nuestro globo. Más evidente imposible y más aún, valga la redundancia, como bien opinaba antes algún lector es hermoso poder vivir esta era en la que todo cobra mejores contrastes y se pueden trazar líneas de perfectas casuisticas ante los acontecimientos tan apasionantes como lo que es nuestra antigüedad. Nuestros orígenes aún tan desconocidos. Nuestra historia sobre esta tierra... Y de terror me parece, increíble me parece que las bases oficiales científicas aún hoy en plena era 2020, no se hallan arremangado para contrastar, estudiar y analizar con la tecnología que hoy más que nunca se podría utilizar para concluir por lo menos la genética de tales seres tan evidentes, tan distintos físicamente al sapiens de hoy... Y quizá también al de ayer. Temen a qué? A tener que reescribir las bases de nuestra historia? A tener que reconocer mucho de lo que no quieren? Tanto cuesta? No ansían semejantes respuestas? O es que ya las conocen y consideran que los plebes no estaríamos preparados para ellas? No e tiendo la negativa aún hoy de no haber estudiado con inmediatez tales hallazgos, que podrían ser claves para comprender un poco mejor, aunque sea dar una mínima respuesta al porqué de la "casualidad" de las construcciones megaliticas, la repentina aparición de estos seres, las creencias, la religión, cultura, arte y todo aquello que posteriormente intento imitar el hombre. Y eso que aquí estamos hablando aproximadamente al 3000 a.c. no? (y ya lo dejo porque no me quiero desviar más del tema) pero... Aquellos que datan del doble de tiempo? Y Göbekli Tepe? Siempre se repite el mismo patrón en la antigüedad... De repente un salto evolutivo de la caverna al megalítico. y siempre están en medio este tipo de seres: o bien representados artísticamente o directamente se encuentran restos biológicos que dejan de cara al más académico como es el caso que trata éste artículo . . Qué curioso... Ojalá como ya dije, dieran prioridad de análisis a estos hallazgos que ya vale, no son nuevos señores... Y estoy seguro que los resultados a muchos no nos sorprenderían demasiado... Seamos sinceros... Más bien por mi parte, serían un motivo de enorme alegría... Gracias por semejante artículo tan bien expuesto!
Diego Morales >>>
Apreciado Diego
Gracias por el extenso comentario. Comparto en gran medida las reflexiones que se vierten y, en efecto, creo que el estamento académico debería empezar a revisar todos sus dogmas y a estudiar muchos temas oscuros sin prejuicios ni sesgos.
Saludos
Publicar un comentario